FOTOS: la selección de vóley se recargó de energía en Machu Picchu

Nuestras ‘matadoras’ aprovecharon un alto en sus amistosos contra Canadá para conocer la ciudad sagrada del Cusco y llenarse de buenas vibras de cara al Final Four y el Mundial

Por: Patrick Espejo
Enviado especial de El Comercio

Desde las 8 de la mañana, un señor alto, moreno, aguardaba en la estación de trenes de Aguas Calientes. Llevaba un polo con el número 12 en la espalda y el apellido Rueda grabado. En la medida que llegaban los trenes, los de 21, 40 dólares e incluso el Hiram Bingham, este caballero, con voz gruesa, le preguntaba a un empleado si es que había visto pasar a la selección de vóley.

“Es que mi hija viene en el grupo”, repetía con orgullo. “Hace mucho tiempo que no la veo y, mira, viene a jugar en el Cusco y de paseo a Machu Picchu”.

Finalmente, un abrazo que pareció eterno con su hija Carla Rueda selló el momento mágico. Don Carlos lleva ya un tiempo trabajando en uno de los hoteles ‘fichos’ del lugar, uno por el que los turistas llegan a pagar hasta mil dólares por noche.

Las integrantes de la selección llegaban por primera vez a este lugar, salvo Mirtha Uribe, quien cuenta que hace unos dos años pudo darse una escapada con su novio. Nuestras deportistas, cuyas edades fluctúan entre los 18 y los 35 años, se ven felices. Quizá el hecho de tener un día de paseo, juntas, alejadas de las canchas y de las incansables repeticiones de saques, recepciones y mates hacen que tengan una alegría distinta.

Son famosas, quizá no al extremo de tener una miniserie, pero sus apellidos son conocidos. Ni bien se pasaron la voz que las integrantes de la selección de vóley habían llegado, todas las vendedoras del mercadito de artesanía dejaron sus puestos, se arremolinaron en la salida de la estación e improvisaron una barra: “¡Perú, Perú, Perú!”. El vóley es un deporte popular y capaz de generar un mismo sentimiento en todo el país.

MARAVILLADOS CON LA MARAVILLA
“Maestro, no se pegue tanto al abismo”, gritaba asustada Jessenia Uceda, ya repuesta del soroche que sintió el martes durante el partido ante las canadienses. Ni bien se bajaron del ómnibus, los trabajadores del INC y muchos turistas continuaron pidiéndoles autorización para sacarse fotos con ellas.

Solo Leyla Chihuán se perdió el paseo. La capitana ya había pedido permiso con anterioridad por tener que cumplir en Lima compromisos personales. Las otras 11 chicas, y la selección de Canadá, que también se sumó a la invitación del gobierno regional, se quedaron boquiabiertas cuando pasaron por el portal, caminaron unos cuantos metros y vieron la imponente ciudadela inca.

“¿Cómo han hecho para construir esto?”, se preguntaba Patricia Soto, una de las más experimentadas del grupo. “¡Qué impresionante! Una cosa es verlo por fotos y otra muy distinta estar aquí. Es una sensación diferente”, decía, a su vez, Elena Keldibékova.

Hasta el propio Mr. Kim describía, entre su entremezclado castellano, inglés y coreano, lo que veía: “Esto… ‘wonderfull’… yo jamás pensar ser tan bello”. Alcancé a escucharlo o, mejor dicho, a entenderle.

Karla Ortiz, la más jovencita del equipo titular peruano, sintetizaba el paseo en una frase: “Se siente una fuerza única. Ojalá todo esto nos ayude también a cumplir un buen papel en el Campeonato Mundial de Japón”. Mientras, Zoila La Rosa, Angélica Aquino y Paola García, las otras componentes de la plantilla, no paraban de sacarse fotos.

A 50 días del inicio del Mundial, donde las nuestras tendrán que enfrentar a Serbia, Polonia, Argelia, Japón y Costa Rica, la ayuda de los Apus también es bienvenida, aunque en la cancha este equipo ha empezado a mostrar que está en pleno ascenso.

EL 19 PARTEN AL FINAL FOUR EN MÉXICO
El paseo es de solo un día. Hoy volverán a las 9 de la mañana a Lima y, sin mediar descanso, se trasladarán a Tarapoto, donde enfrentarán al alto equipo canadiense por tercera vez esta semana. El sábado volverán a jugar, pero esta vez en Lima. Será el último partido oficial de la selección antes de viajar a México, donde se disputará el Final Four.

El 19 las seleccionadas partirán a México, donde enfrentarán a República Dominicana (campeón de la Copa Panamericana en la que Perú finalizó segundo), Argentina y al país sede.

Terminado el certamen regresarán a Lima y antes de la quincena de octubre partirán a Corea para adecuarse al cambio horario y enfrentar a la selección local. El Mundial empieza el 29 y Perú jugará en Tokio.