Hinchas no olvidaron la adicción de Maradona

En el estadio Vicente Calderón, los españoles le cantaron: “Dieguito, pásame un gramo”

Hinchas no olvidaron la adicción de Maradona
Es probable que "Diego Maradona":http://elcomercio.pe/noticia/368791/diego-maradona-se-siente-maltratado-perseguido esté defraudando a muchos con su filosofía del fútbol al frente de la selección argentina, pero en su paso por Madrid al menos no desilusionó en un aspecto: fue el centro indudable de atención antes, durante y después del "amistoso que España ganó 2-1":http://elcomercio.pe/noticia/368915/espana-vencio-sobre-hora-argentina-1. "No estoy para estupideces acá", lanzó en la noche del sábado tras el partido cuando un periodista le recordó el ya histórico "que la chupen":http://elcomercio.pe/noticia/354881/maradona-estoy-agradecido-al-plantel-gente-y-nadie-mas, quizás su toma de posición más clara desde que en octubre de 2008 asumió al frente de la selección bicampeona mundial. No había sido sencilla la noche para Maradona en el estadio Vicente Calderón. Al "¡que la chupen, oé!" que, mordaz, le dedicó la hinchada española, se le sumó un cántico mucho más hiriente al ritmo del clásico "Guantanamera": "Pásame un gramo, Dieguito pásame un gramo...". Maldades de tribuna aparte, Maradona desconcertó con actitudes y declaraciones. Desde afirmar que Leo Messi "jugó maravillosamente bien" y que "de a poco se está haciendo dueño del equipo", hasta declararse "conforme, muy conforme" con su equipo y señalar que el empate era el resultado más justo. *SEGUIDO AL MILÍMETRO* "Maradona ha perdido oído y vista", dijo contundente hoy Televisión Española (TVE), que puso una cámara permanente al hombre considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos. Y, viendo a Maradona en el banco, sacó conclusiones. "Maradona casi no da indicaciones, y los cambios los deciden sus ayudantes. Eso sí, cuando el cambio se ejecuta, hay encuentros muy románticos con sus jugadores", destacó TVE, mientras mostraba efusivos abrazos y besos entre el técnico y sus futbolistas, con la excepción de Messi, que tras un gol que no lograba desde hacía ocho meses con la selección no dio lugar a mucho más que un rápido contacto. Maradona insinuó también que la fiesta del centenario de la Federación Española de Fútbol (RFEF) debía terminar inevitablemente con una victoria de España y dijo que Argentina -seis amarillas- jugó al límite, aunque planteó que "la patada de Villa a Heinze sin pelota en cualquier parte del mundo es tarjeta roja".