Kubica sumó segundo accidente: hace 4 años salvó de morir en F1

En el 2007, se estrelló en el Grand Prix de Canadá. Su monoplaza acabó destruido y él solo sufrió esguince de tobillo

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No es la primera vez que ve a la muerte cara a cara. Robert Kubica, el piloto polaco de la Fórmula 1 que estuvo a punto de sufrir la amputación de su mano derecha, luego de que quedara gravemente herido en un accidente de rally, se salvó de morir el año 2007 cuando su monoplaza sufrió un espectacular y aparatoso choque en el Grand Prix de Canadá.

Aquella vez Kubica, que corría en BMW Sauber, chocó levemente el bólido de Jarno Trulli en una mala maniobra. El impacto hizo que saliera de la pista, topara con un bache y con lo que la parte delantera de su vehículo quedó levantada (evitando que pueda frenar o dirigir su coche) mientras se dirigía a un muro de contención a 230 km/h.

El impacto fue doble, pues el monoplaza se desplazó a lo ancho de la pista para chocar con otro muro dando vueltas de campana. En ese instante, el vehículo había sufrido tanto daño que los pies del piloto se podían ver por la parte delantera del coche.

El piloto estuvo consciente todo el tiempo e increíblemente solo sufrió un esguince de tobillo. Su revancha la tuvo un año después, cuando ganó en el mismo circuito y se puso, transitoriamente, como líder de la F1.