Le dijeron que no servía para la natación y hoy es uno de los mejores del planeta

Esta es la historia del cubano Hanser García, que hoy ganó una medalla de plata en los Juegos Panamericanos y entró entre los 30 mejores nadadores

Le dijeron que no servía para la natación y hoy es uno de los mejores del planeta

Hanser García se retiró hace poco integrante de la selección cubana de waterpolo, pero le invitaron a que nade con la selección de natación. Hoy dio la sorpresa en los Juegos Panamericanos, al ganar medalla de plata en 100 metros libres.

García, originario de Santa Clara, en el centro de Cuba, puso hoy la marca de su país en 48:34 segundos y sólo fue superado por el plusmarquista mundial, el brasileño Cesar Cielo (47:84), lo que se convirtió en la sorpresa de este domingo en el torneo de natación.

“Hice natación de niño, pero me dijeron que no servía para esto y me fui al waterpolo, era el delantero adelantado del equipo, que siempre se llevaba las pelotas y a los siete meses me pasaron al equipo de natación; llevo tres años en el equipo y estoy emocionado con todo esto”, manifestó.

DE LOS MEJORES
Con su registro de hoy, García saltó al grupo de los 30 mejores del mundo, lo cual su entrenadora Luisa Mojarrieta califica como algo admirable porque el chico aún tiene problemas con la arrancada y no es bueno a la hora de las vueltas.

“Son cosas que espero mejorar, por lo pronto me he calificado para los Juegos Olímpicos, a pesar de que esta es apenas mi segunda competencia internacional del año; con este resultado quizás pueda foguearme mejor aunque aún es pronto para pensar en un registro por debajo de 48 segundos”, dijo.

El caribeño es un caso atípico entre los nadadores porque se entrena en una alberca en La Habana alejada de las condiciones de las mejores del mundo y sin un equipo biomecánico, que según su preparadora, lo ayudaría a corregir los defectos.

La nueva figura de la natación de velocidad en América es un chico rubio que sobresale por la fuerza y la gran capacidad para aguantar las cargas de entrenamiento, según los técnicos de su país.

“Llegué como un desconocido y me voy con plata después de perder con el mejor de la historia, que tiene el récord mundial, qué más puedo pedir”, concluyó.