Maestri, Alva y Aguirre los goleadores más pifiados por los hinchas de sus equipos

Los tres jugadores son producto de las inferiores de Cristal, la “U” y Alianza, respectivamente, pero los aficionados no los quieren

*Por Miguel Villegas* En el Perú el hincha va al fútbol a silbar. A pifiar. Los aplausos solo suenan en los videos de VHS. ¿Dónde quedó la pasión desinteresada del peruano? Una tarde, Ricardo Gareca me dijo que le parecía increíble la facilidad con que los hinchas de la “U” pasaban de la euforia al desencanto en 30 segundos, es decir, en una jugada. Es la impaciencia, dijo. Más que para una patada, los nuevos futbolistas del Perú deben prepararse para la pifia. *FLAVIO MAESTRI Y CRISTAL* Era blanquiñoso, rubio y aparecía de cuclillas con una camiseta celeste Puma de inicios de los noventa. Decían de él que podía ser el sucesor de Franco Navarro. Un amigo hincha de la Fuerza Oriente que esconde esa fotografía en un cuaderno dice que lo querían por eso y porque declaraba a todos los reporteros que era hincha de Cristal. En los noventa esa era una declaración de amor incomprendido. 96 goles después, Flavio Maestri era el ídolo rimense. Si el “Puma” decía que nunca jugaría en un equipo “de pavos”, Flavio festejaba haciendo “la gallinita”. Los chibolos del Rímac querían ser como Maestri. Era su superhéroe. El 2004 el “Tanque” dio un golpe que no remecía Lima desde el pase de Reynoso a la “U”. No solo se puso la blanquiazul sino que salió campeón. No solo se puso la blanquiazul sino que la final del 2004 la festejó ante Cristal. Y ya sabemos lo que es lucirte feliz con la nueva novia delante de la ex. A paso de jubilado, Maestri regresó este 2009 con el primer amor. Pero en la casa de la ex no le perdonan la ofensa: Maestri hizo el gol 97 con Cristal después de seis años. Ese no fue un sábado de gloria para Flavio: en Semana Santa, el San Martín le gritó te odio al hijo pródigo. En el fútbol la infidelidad nunca se perdona. Así hagas todos los goles del mundo. Así vuelvas a ser campeón. Así te llames Flavio Maestri y en los noventa los chiquillos que hoy son treintones hayan querido ser como tú. *PIERO ALVA Y LA “U”* Nació el 14 de febrero pero ha sabido más de odio que del amor. Ocurrió después de ver en canal 5 un video clandestino en que Jorge Amado Nunes, entonces técnico de la “U”, gritaba en una reunión de hinchas que “ni ese tal Piero Alva me va a separar de ustedes”. El “Viejo” acusaba al delantero de liderar un sector del vestuario en su contra. La reacción del hincha de Norte fue automática: el sábado siguiente la “U” goleó a Bolognesi 4-0 pero el “Zorrito” se fue perdedor. Lo insultaron, lo pifiaron. “La gente me quiere y me odia”, me dijo un año después, cuando ya jugaba en Grecia, un poco para ganar dinero, otro poco para olvidar la injusticia del hincha de la popular. ¿Cómo se puede pifiar al delantero con mejor promedio del actual plantel? Enfréntate a un ídolo y lo sabrás. “Yo los conozco porque soy como ellos”, me dijo hace unas semanas, cuando otra vez lo cuestionaron por el gol que falló contra San Luis en el Monumental. El último sobreviviente del histórico tri sabe que con él la gente solo conoce de extremos. *WILMER AGUIRRE Y ALIANZA* Criado en Los Reyes Rojos, el delantero no suele ser tratado como un hombre de sangre azul. Apareció en Alianza el 2001 y rápido lo condenaron a ser el sucesor de Farfán. Demasiada presión para un atacante que no cumplía necesariamente las mismas características. Hizo 61 goles en ocho temporadas, un registro imposible de comparar con el Jefferson. Igual lo vendieron a Francia. Igual regresó. ¿Porque este hijo de la casa es tratado como si fuera un entenado? “Al “Zorro” hay que tenerle paciencia”, dice Gustavo Costas cuando el pifiómetro aliancista premia a Aguirre. Claro, lo dice con el ex Metz de Francia sentado en el banco de suplentes. Paciencia. Al hincha del fútbol peruano se la ha acabado la paciencia hace tiempo. Y los aplausos.