No la tendrá fácil: el 2010 podría ser un año difícil para Alianza Lima

Sus objetivos son conseguir el título nacional y hacer una Libertadores decente, pese a que chocarán con Estudiantes de La Plata, el actual campeón

*Por Elkin Sotelo* Se hizo de día en Matute y todos sueñan con un amanecer distinto: el de una Copa Libertadores decente y el título del 2010. Estas materias pendientes de los grones requieren de trabajo, atención e inteligencia. *1. COPA LIBERTADORES* Está para tiritar. Debutará en la altura de La Paz contra el Bolívar, tiene que soportar al reciente campeón de América, Estudiantes de la Plata, y están a la espera de conocer al último rival que saldrá del interligas mexicano, que tendrá que jugar una serie con el Juan Aurich para entrar a la fase de grupos. Nada fácil la tiene, y con el antecedente de que en su última participación de la Libertadores hizo cero puntos, entonces la presión está al tope. *2. LA REVANCHA DE COSTAS* La hinchada blanquiazul está convencida de que Gustavo Costas este año tiene una misión diferente en Alianza. Ya no es la de recomponer un grupo devastado que casi se va al descenso en el 2008, sino la de terminar de estructurar un equipo que juegue al estilo tradicional blanquiazul y que dé frutos. El plantel 2010 está hecho a la medida del pedido del argentino, quien ha definido la permanencia y llegada de todos los jugadores. Costas tiene crédito todavía entre los grones porque llevó al equipo a la final y porque se identificó más que nunca con los colores del club, a pesar de que muchos lo condenan por algunos errores en la formación del once en el “play off”. Pero este año la exigencia irá más allá que la de esperar un simple discurso de confraternidad. Se necesita respeto por la identidad del juego. *3. EL PLANTEL* La política está clara, aunque no necesariamente todos estén de acuerdo. Se le renovó el contrato al 85% de jugadores del 2009 con la idea de que no haya necesidad de perder tiempo en integrar al grupo, conocerse y asimilar la propuesta del técnico. Los refuerzos que llegaron no generan mayor atracción en la hinchada. Jesús Cisneros, Amilton Prado, Édgar Villamarín, Jean Tragodara, Joel Sánchez y Donny Neyra apenas llegan a engrosar un plantel y a cumplir, en la mayoría de casos, el papel de sustitutos para los momentos en que haya lesionados o suspendidos. Y como es natural, si alguno logra el crecimiento apropiado para ganarse un puesto, tendrá que jugar. Al parecer Amilton Prado y Édgar Villamarín, por las bandas, empezarán en el equipo titular. Los extranjeros seguirán siendo Johnnier Montaño, Édgar González, Roberto Ovelar, Claudio Velázquez y el recientemente contratado paraguayo Héctor Vidal Sosa, zaguero central. En el torneo local solo podrán jugar tres de ellos de forma simultánea, por lo que Montaño tendría que nacionalizarse o ser transferido, como es la intención del club. *4. LA SUNAT* Alianza tendrá que seguir una disciplina económica para cumplir puntualmente con el pago de impuestos. El club tiene pendiente la decisión de acogerse o no a la ley de sociedades anónimas que se sigue discutiendo en el Congreso. Quince millones de soles, aproximadamente, deben los victorianos a la Sunat. *5. GOBERNABILIDAD* El año que pasó hubo tanta inestabilidad por las luchas entre los grupos de poder del club que llegaron a afectar al plantel principal y casi llevan a renunciar al técnico en pleno campeonato. Por un golpe de estado en Matute, el equipo se vio privado de entrenar y al día siguiente cayó en Recuay. Guillermo Alarcón es el presidente electo y recompuso el directorio por su comodidad, pero los socios afectados anunciaron que no se quedarán tranquilos por la usurpación de Pocho. Este es un gran problema porque las peleas este año serán a todo nivel.