Ñol y el Chorri liman asperezas de cara al partido ante Argentina

“Nunca nos peleamos”, afirma el 10 de Perú, quien asegura que quiere jugar la Copa América 2011. Ñol será el capitán ante el equipo de Maradona.

\'Nunca nos peleamos\'. Ñol y el Chorri negaron una enemistad de años y aseguraron que están más unidos que nunca de cara al partido ante Argentina.

*Por Pedro Canelo / Elkin Sotelo* Hace casi 10 años, lo que vimos en ese comercial de televisión se convirtió en eso: una sana ficción. Esa relación de mejores amigos que muchos imaginaron entre Roberto Palacios y Nolberto Solano parecía ser solo una fugaz propaganda. Aquel spot para bebidas gaseosas interpretado por 2 niños en 1997 parecía convertirse en cariño imposible a finales de los noventa. Algo había ocurrido, algo que ellos han preferido olvidar en este reencuentro. Así es, los dos mayores referentes de la actual selección peruana se volvieron a juntar y con un apretón de manos acabaron con una de las más largas novelas en el fútbol nacional. Roberto Palacios quisiera comprarse un reloj de arena y así dejar que el tiempo pase a cuentagotas. Saluda a Solano y después repite que esta foto no es de despedida. “Nunca nos peleamos, en un grupo de amigos siempre pasan cosas, pero esta no creo que sea la última foto que nos toman, no hay problema de volverlo a hacer”, dice el “Chorri”. Si Ñol anunció que ante Bolivia jugará su último partido con la selección peruana, Palacios ha sido claro (y no es broma): el hombre del “Te amo Perú” quiere jugar hasta la Copa América del 2011. Dice la leyenda que esa pelea se agravó en tiempos de Copa América 1999, cuando a Palacios se le habría presentado la posibilidad de ir al Newcastle y que, según un conocido empresario, todo se habría truncado por una mala recomendación de Solano. Era el pase al fútbol peruano que el volante tanto había esperado, al final no hubo llamada y Palacios tuvo que hacer su carrera en el fútbol mexicano. Hoy ambos se olvidaron de esa telenovela y se dieron la mano como en los viejos tiempos. “Con Nolberto formamos uno de los mejores grupos en Cristal, allí éramos varios peruanos, incluso creo que Ñol y yo éramos los mejores contra lo que dice Balerio (dijo que en ese equipo rimense pesó la experiencia de los extranjeros). La verdad, hermano, me ha sorprendido lo que ha dicho alguien a quien siempre hemos considerado nuestro amigo, no sé qué le pasa. En el equipo que casi clasifica a Francia 98 todos éramos muy unidos. Ahora él (Balerio), así de la nada, ha salido a disparar sobre los que aún queremos poner el pecho”, dijo Palacios. Después de posar junto con el amigo que había perdido, el “Chorri” trata de pisar bien y le cuesta. El médico de la selección le ha dicho que debe cuidarse, que tiene una lesión en los ligamentos que podría dejarlo fuera de estos últimos partidos de eliminatorias. “Quiero llegar, pero mañana (hoy) me van a evaluar de nuevo. Mi sensación no es de final, será final de Eliminatorias, yo me siento en condiciones de jugar un par de años más”, se proyecta. ¿TE ACUERDAS DEL 93? Ese gol en el arco de Goycochea en 1993, fue uno de los primeros de Roberto Palacios con la selección peruana. “Claro que lo recuerdo, por eso me siento extraño, es el inicio y el final en el mismo campo. Lástima que sean estas condiciones pero sé que todos los ojos del mundo están en este partido. Sería lindo anotar de nuevo y dejar fuera del mundial a un equipo con tanta historia”, se despidió el “Chorri”. “Voy a poner esa foto en la portada de mi página web (robertopalacios.com)”, dice emotivo Palacios, como si en el fondo siempre hubiera querido sellar este reencuentro con Solano. El “Chorri” es pecho caliente y algo de él aún quería abrazar y darle la mano a un buen colega, Ñol Solano. Los pelearon, los amistaron y hoy los más memoriosos y futboleros solo querían verlos quizás juntos por última vez. *EL TURNO DE SOLANO* Una amistad que no se interrumpe en algún momento por rumores o entredichos y que puede superarlo, no es duradera. A Roberto Palacios y Nolberto Solano no les falta tanto para dejar de ser treintones y, como es natural, están a puertas de cumplir el ciclo vital de todo futbolista: debutar, criar fama y colgar los chimpunes. “Nunca me peleé con el “Chorri”, él pensó que yo tuve que ver con que no haya podido fichar por Newcastle hace años y no fue así. Supongo que el representante le hizo creer eso”, afirmó Solano desde siempre para aclarar el malentendido que duró algún tiempo y que en esta ocasión El Comercio es testigo de que ya no existe más. Ñol mide unos cuántos centímetros más que el Chorri y en la foto es evidente. Incluso, los años le han hecho ganar más peso y su avejentamiento se manifiesta en el volumen de masa corporal que muestra en la actualidad, sin que esto signifique que esté gordo, pero no es el mismo Ñol figurita de los 90. “Seguro que se trata de uno de los últimos partidos de la Eliminatoria y hay que afrontarlo con seriedad porque lo que todos queremos es no regresar con un resultado catastrófico, que sería un golpe más a la mala campaña que hemos hecho”, precisa Solano. EL MAESTRITO Será capitán el sábado en el Monumental de River Plate y está pendiente un encuentro con el más famoso de sus amigos: Diego Maradona; el mismo que lo invitó a su multitudinaria despedida y posó a su lado en la foto oficial del equipo de aquella conmovedora tarde. Ahora Ñol no tiene mayor contacto con el técnico de los albicelestes. “Es muy difícil ubicarlo por ser quien es”, explica y también se da cierta distancia: “sería lindo saludarlo, pero si no se puede, yo voy a estar concentrado en lo mío que es jugar”. En Argentina le dicen “Maestrito” y todo como consecuencia del comentario de Diego cuando jugaban en Boca Juniors en 1997. Después de observar la magnífica pegada del peruano en los tiros libre dijo: “Es un maestrito”, y quedó gratamente bautizado. “Cuando me puso ese apelativo, Diego me dio un cheque en blanco”, nos dijo Solano en una explosión de seguridad y franqueza. “Claro, venían a Boca empresarios a contratarme y todos decían que era por lo que había dicho Maradona de mi”. RESPUESTA A BALERIO Una vez que la pelota esté a punto de rodar, Nolberto espera que asome la experiencia y que Perú le dé vuelta a una página negativa en la estadística de los enfrentamientos ante los argentinos. “La historia dice que allá nunca ganamos, pero hay que cambiar eso, así nos convirtamos en los malos de la película dejándolos sin mundial”. El partido se lo imagina tal cual lo presiente cualquier hincha: “saldrán a meternos en nuestra cancha y nosotros seríamos muy tontos si intentamos jugarles de igual a igual”. Es un momento difícil para los peruanos. Se habla de incentivos, de prebendas; dinero que caería en bolsillo peruano para que le gane a "Argentina":Chemo y Maradona tienen casi listos los equipos con los que jugarán el sábado. Solano le respondió a Julio César Balerio —principal acusador— que muestre pruebas: “Lo que dijo es muy delicado y debe saber por qué lo dice, de repente en su experiencia le sucedió algo así. Debería ser más agradecido con el país en el que trabajó. Capaz que dice eso porque tiene un resentimiento ya que después de retirarse acá vino como entrenador y solo duró dos partidos y se tuvo que volver a su país”. El capitán nos deja para volver a su concentración y se despide con un clamor que repite desde hace rato: “somos los primeros interesados en ganar. Que Argentina sea el rival es algo eventual”. Al final, Solano se despide de todos y también de Palacios. Reparten una sonrisa cómplice, como si aún no creyeran que esta reconciliación haya sido posible. Sí se pudo. EL DATO Palacios podría quedar fuera por una lesión en los ligamentos