Integrante de delegación peruana sabe lo que es ganar en Córdoba

El médico Jorge Alva dice que regresar al estadio de esta ciudad es un buen augurio para la selección peruana que juega ante Colombia

Integrante de delegación peruana sabe lo que es ganar en Córdoba

ÁNGEL HUGO PILARES “@angelhugo”:http://twitter.com/angelhugo
Enviado especial

Córdoba. La cancha de ese estadio que antes se llamaba Olímpico y que ahora tiene por nombre un ilustre Mario Alberto Kempes debe haberle hecho vibrar la espina dorsal a la misma velocidad con la que corrió para festejar el tanto de Cubillas. Hoy por hoy, Jorge Alva es el único sobreviviente de la victoria por 3-1 de la selección peruana sobre Escocia en aquel partido donde Ramón Quiroga le atajó un penal a Masson y donde el ‘Nene’ Cubillas pateó uno de los tiros libres más hermosos de la historia de los mundiales.

Hoy, el doctor Alva, quien colabora con el doctor Julio Segura en el cuerpo médico de la selección nacional, volvió a ese estadio durante el reconocimiento que hizo el seleccionado y las emociones se agolparon una tras otra. “Hoy retrocedí 33 años”, le dijo el galeno a elcomercio.pe.

En ese entonces, Jorge Alva era un integrante del cuerpo médico de la selección, como ahora. Y recuerda segundo a segundo de ese partido en el que la bicolor hizo historia.

“En lo que sería el arco sur, Teófilo hizo el gol y en el otro, Quiroga tapó el penal”, recuerda, antes de asegurar que jugar en ese estadio es un buen augurio para el equipo que dirige Sergio Markarián.

Sin embargo, su voz cambia cuando se acuerda del técnico de esa selección: Marcos Calderón falleció en la tragedia de Alianza Lima y dejó la imagen imborrable de un técnico duro cuya palabra más suave podría herir los oídos más sensibles. Sin embargo, no era tanto así.

“Hay que tomar en cuenta a Marcos Calderón, que era un filósofo de la calle, como diría el maestro Tim. Aparentaba energía, pero en sus momentos de relax era bastante bonachón, buena gente, bromista. Le gustaban los chistes, reírse, pero lo suyo era una forma de emplear la sicología para mantener el principio de autoridad. En realidad, le gustaba la salsa, le gustaba bailar”, comenta.

La selección ha vuelto al estadio donde firmó una de sus mejores páginas. Ahora queremos que se repita la historia de aquel día.