Japón preocupado por retraso en elevación del techo de deuda en EE.UU.

El ministro de economía japonés, Taro Aso, dijo que “si no se resuelve rápido, habrá varias consecuencias” en la coyuntura económica internacional

Japón preocupado por retraso en elevación del techo de deuda en EE.UU.

Autoridades oficiales del sector financiero japonés evidenciaron su preocupación hoy ante el tercer día de bloqueo presupuestario y la falta de solución al problema de la elevación del techo de deuda en Estados Unidos.

Sobre las infructuosas negociaciones para elevar el techo de deuda pública de EE.UU. el ministro de Finanzas, Taro Aso, dijo que “si no se resuelve rápido, habrá varias consecuencias” en la coyuntura económica internacional.

En esta misma línea, el presidente del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, prefirió no comentar la posibilidad de una cesación de pagos de la deuda estadounidense, pero dijo que las consecuencias de una disputa prolongada sobre los mercados globales serán “severas”.

“Sinceramente esperamos que se llegue a una solución en una fecha pronta”, agregó. Como se conoce, Japón es uno de los mayores acreedores mundiales de Estados Unidos, pues posee una gran cantidad de deuda del Gobierno estadounidense.

Otros importantes funcionarios internacionales también han advertido que un fracaso a la hora de elevar el techo de la deuda antes de mediados de mes sería un grave golpe a la economía mundial.

SOBRE EL PRESUPUESTO
El presidente del Banco de Japón afirmó hoy que la falta de resolución al bloqueo del presupuesto que afecta en su cuarto día al gobierno de Estados Unidos es “un riesgo de presión negativa sobre la economía mundial”.

“Si esto continúa por un largo tiempo, esto podría desestabilizar a los mercados financieros y empeorar la confianza”, afirmó Kuroda tras una reunión de revisión de la política monetaria de ese país.

CONSECUENCIA EN LOS MERCADOS
El estancamiento por el presupuesto en Estados Unidos y los temores a una cesación de pagos sin precedentes en el país hundieron las acciones de Tokio a un mínimo nivel en cuatro semanas e impulsaron al yen, proyectando una sombra sobre el panorama optimista para la economía japonesa, muy dependiente de las exportaciones.