¿De qué depende la subida del precio de barril de petróleo?

Detener la debacle del crudo depende de difíciles acuerdos políticos y en la región, exportadores luchan por salvar industria

¿De qué depende la subida del precio de barril de petróleo?

Petróleo. Los principales países petroleros de la región se han visto muy afectados por la reciente coyuntura y buscan enfrentar la crisis de distintas maneras. (Foto: Bloomberg)

El petróleo cayó ayer 2% y no pudo sostener la reciente racha de alzas que lo llevó a bordear los US$40 por barril. A diferencia del precio de otros commodities, como los minerales, su estabilidad y recuperación dependen de un contexto geopolítico inestable y complejo.

EN EL MUNDO
Actualmente, la producción petrolera se halla concentrada en el Medio Oriente, Rusia y Estados Unidos, y frente al contexto de sobreoferta, ninguno de los países productores da señales de querer reducir su producción, afirma Juan Carlos Mandujano, socio de Clientes y Mercados de PwC. 

Un factor que agrava la debacle del crudo es que la Organización Internacional de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no cuente –hoy en día– con el empoderamiento necesario para lograr un consenso entre todas las partes, añade el experto. 

En el Medio Oriente, la coyuntura política está impactando significativamente en el sector. Por un lado se encuentra Irán, país que ha estado alejado de la economía internacional debido a las restricciones impuestas por su producción nuclear. Estas limitaciones ya fueron levantadas. “No hay manera de que Irán vuelva a salir de la fiesta”, añade Mandujano.

Por otro lado se encuentra Arabia Saudí, país que busca reducir el precio del barril para afectar políticamente a sus rivales, Rusia e Irán; y sacar a los productores de esquisto del mapa, señala Farid Kahhat, analista internacional. Añade que Estados Unidos es uno de los principales productores de esquisto en el mundo, tipo de petróleo que implica costos de producción más altos que el regular. 

Añade que este conflicto se agudiza dado que tanto Rusia como Irán apoyan el régimen sirio de Bashar al Asad, rival de Arabia Saudita. Si se opta por mantener el precio del barril tan bajo, no queda clara la estrategia de Arabia Saudí dado que el 90% de sus ingresos fiscales provienen del petróleo y le quedan pocos años a sus reservas petroleras. 

Recientemente, la OPEP y Rusia firmaron un acuerdo para regular la producción; sin embargo, este solo le pondrá un piso a la caída del barril, el cual se mantendrá alrededor de los US$40 este año, afirma Kahhat.

LATINOAMÉRICA
Los principales países petroleros de la región se han visto muy afectados por la reciente coyuntura y buscan enfrentar la crisis de distintas maneras. “Se dice que Venezuela solo podría aguantar hasta octubre o noviembre” si la situación continúa así, señala Mandujano.

El país tiene la tasa de inflación más alta del mundo y también una de las mayores recesiones, afirma Kahhat. “Por mucho que se queje del capital imperialista, [Venezuela] ha pagado su deuda externa oficial puntualmente, y ahora que se está quedando sin dinero hay un riesgo real de que deje de hacerlo”, advierte Kahhat. Frente a esto, el país ha devaluado su moneda y ha subido el precio de la gasolina. “Qué tan efectivas serán estas medidas es discutible pero, en todo caso, van en la dirección correcta”, afirma Kahhat. 

En el caso de México, se decidió implementar una reforma energética para que Pemex –principal petrolera del país– redujera su participación en el mercado. Por esto se optó por la privatización de los campos petroleros para diluir el riesgo; sin embargo, quienes ganaron las rondas fueron empresas muy pequeñas, complicando aún más el panorama, afirma Luis Fernández, gerente general de Gas Energy Latin America.

Colombia, por otro lado, es un país de producción intermedia, pero con una geografía compleja que eleva significativamente los costos de producción. Dado el impacto que significaría a la economía y el empleo, el Estado se encuentra dando subsidios al sector para que la industria no quiebre, añade Fernández. 

El Perú es un importador neto de petróleo, por lo que la coyuntura de precios bajos nos favorece, sobre todo a Petro-Perú y Repsol, empresas refinadoras. Sin embargo, en términos de inversión, el impacto sí resulta negativo. En esta línea, Fernández sentencia que el Perú debe mantener las operaciones que sí funcionan en este contexto y cerrar el resto.

LA CAÍDA DESPUÉS DEL 'BOOM'
El petróleo de esquisto volvió a EE.UU. una potencia petrolera, pero a un alto costo. El ‘fracking’, su método de extracción, tiene altos costos operativos. 

EE.UU. tiene la mayoría de producción de esquisto mundial, cuyo punto de equilibrio es de US$50 por barril en promedio, señala Kahhat. La industria del ‘fracking’ se expandió en EE.UU. cuando el barril se encontraba en US$120.

Por entonces, la industria proclamaba su optimismo. “No me atrevo a llamarlo un ‘boom’ porque este siempre parece estar acompañado por una caída”, le decía Aubrey McClendon, ex CEO de Chesapeake Energy a “Bloomberg Businessweek” en el 2012, en pleno auge.


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