CADE 2009: Lucha contra la corrupción es tarea pendiente para empresas

Según un estudio, en escala de 0 a 5 de corrupción, las empresas tienen 3,5. Se ha avanzado bastante, pero falta más liderazgo y coraje, dice analista

*Por Luis Felipe Gamarra* La corrupción limita el desarrollo del país. Esa es la conclusión del 55% de los entrevistados para la encuesta de opinión de noviembre hecha por el Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica —en Lima—, en la que más de la mitad de encuestados ubicó a la corrupción a la cabeza de la lista de los principales problemas para el desarrollo del país, muy por encima de los malos gobiernos (30%), la falta de empleo (28%) y la falta de un buen sistema educativo (22%). Cifras que coinciden con otros resultados —también en Lima Metropolitan— del Grupo de Opinión Pública de la Universidad de Lima, en que se registra un incremento del porcentaje de personas que consideran que existe corrupción en el sector público, que para el 2009 llegó a 94%. Pero, según ese estudio, contradictoriamente a los discursos alentadores como los que se escucharán hoy en la CADE 2009, un 69% de la población percibe al sector privado como corrupto. Para Jorge Medina, presidente del Instituto Peruano de Auditores Independientes (IPAI), y socio principal de la consultora Ernst & Young, que elaboró el análisis “Ética empresarial y prácticas contra la corrupción”, los malos actos en el ámbito privado producen un mayor impacto en la sociedad, por la magnitud de las inversiones y los alcances políticos que se ven implicados. En ese sentido, un ejemplo reciente es "Business Track":http://elcomercio.pe/ediciononline/HTML/2009-01-08/sepa-quienes-son-presuntos-responsables-chuponeo-petroaudios.html (BTR), dedicada al espionaje industrial. Este caso —aún en investigación por el Poder Judicial— reveló que existen empresas que creen en métodos como los del pasado para sacar ventaja de su competencia. “Si corrupción es abusar de tu poder en beneficio propio, sí hay corrupción en las empresas. ¿Han mejorado los estándares contra la corrupción? Sí, mucho. ¿Podría hacerlo mejor? Definitivamente. Aún hace falta mucho liderazgo, coraje y contundencia”, dijo. Para Medina, un avance es que, a diferencia de los años 90, hoy estos casos se investigan y sus autores van presos. Su reporte, basado en información de Transparencia Internacional, indica que la percepción pública considera que la corrupción atraviesa a la burocracia transversalmente. En una escala en la que 5 es muy corrupto y 0 nada, el Poder Judicial resulta con 4,4; el Congreso con 4,3 y los partidos políticos con 4,3. En tanto, las empresas alcanzaron un nada halagador 3,5. Y no solo eso. También existe la percepción de que los empresarios son responsables de la corrupción. Según esa misma encuesta, ocho de cada diez consideran que los empresarios tienen algo o mucha responsabilidad. Para Medina, la falta de una reforma del Estado —según él, es otra forma de corrupción— deja un extenso margen para que las malas empresas saquen provecho de los engorrosos procesos públicos. “Existe una corrupción estructural que fomenta la corrupción en la relación entre Estado y empresas. Muchos de los actos corruptos de los gobiernos empiezan o están relacionados con el sector privado”, aseguró Percy Medina, secretario general de la asociación civil Transparencia. *PECADO DE OMISIÓN* Según Jorge Medina, se ha avanzado mucho en la lucha contra la corrupción en el sector privado. Recordó como un hecho sin precedentes la solicitud de códigos de ética para los gremios de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), hecha por su presidente, Ricardo Briceño. Una iniciativa que aún no ha sido acogida por la mayoría de gremios, porque muchos aún no han presentado sus códigos. Pero donde no se ha avanzado con la misma contundencia, señala Jorge Medina, es en la denuncia de la corrupción. “En nuestro medio empresarial, el no ver no es una falta intelectual, es una falta moral. Quien ha tenido una educación completa, buenas oportunidades, buen trabajo, es moralmente responsable de ver. La primera inmoralidad es la amoralidad de no querer ver”. *AÚN NO ES UNA PRIORIDAD* Jorge Medina concluyó que la lucha contra la corrupción aún no es una prioridad para las empresas peruanas. Dijo que a pesar de que los organismos reguladores no cumplan su labor a cabalidad, las empresas deben autorregularse, con miras a ser rentables y eficientes. Tema fundamental que debería desarrollarse en la CADE 2009. *CONDUCTA QUE NO VA CON EL LARGO PLAZO* Para Diego de la Torre, presidente del Pacto Mundial de Naciones Unidas en el Perú, un organismo que promueve la lucha contra la corrupción, las empresas que busquen el largo plazo deberán afinar sus procesos para eliminar la corrupción de sus organizaciones. “Existe una correlación entre corrupción e ineficiencia, que es contraria a la solvencia moral y a la sostenibilidad. Hoy, por ejemplo, para conseguir créditos en el mercado financiero internacional, debes demostrar que eres una empresa sin corrupción. Si quieres socios serios, también debes demostrar que eres confiable. No es posible que quieras crecer y no seas transparente. Es imposible. Según Diego de la Torre, son más de 90 las empresas en el Perú las que se han adherido al Pacto Mundial, las que ya están desarrollando un código de ética sobre el tema. *CLAVES* Según el reporte, el 80% de la población considera que las empresas tienen responsabilidad en la corrupción. La informalidad es un problema que eleva la corrupción, porque hace más ineficientes las transacciones entre el Estado y el sector privado. Como ejemplo, Jorge Medina indicó que un crédito en el sector informal es más caro que en un ente formal.