Educación a tiempo. Financie con anticipación la formación de sus hijos

Haga un balance entre el colegio que quiere y lo que usted puede pagar. Trate de ahorrar un 9% de sus ingresos desde que su hijo nace

Por: *Armando Cueto Luna* Una de las decisiones más importantes para los padres es, sin lugar a dudas, elegir un centro educativo para sus hijos. Felizmente, hoy existe una amplia oferta educativa que no solo va ligada a los costos, sino también a una serie de otros aspectos que, en opinión del educador León Trahtemberg, son importantes a la hora de decidirse por un determinado colegio. Estos aspectos pueden ser desde la evaluación del currículo, pasando por el ambiente social competitivo, el énfasis en el desarrollo personal individualizado, el acento en los idiomas —especialmente por el inglés—, la vocación religiosa, el incentivo al deporte, la creatividad y la mixtura de géneros hasta un alto porcentaje de ingresos universitarios. En esta ocasión, examinaremos la manera de poder financiar los costos educativos dentro de la amplia gama de oferta educativa que existe en la capital. Existen colegios que ofrecen una formación integrada a realidades como la inglesa, francesa, suiza, alemana e italiana, con un costo en dólares que va desde los US$3.700 hasta los US$10.650 de renta anual por pensión. Esta oferta, en la mayoría de casos, está dirigida al segmento de la población con un nivel de ingresos altos o muy altos. Luego, hay otro gran segmento de colegios con énfasis en determinados valores y vocaciones (religiosos y deportivos), donde los costos anuales fluctúan entre los S/.4.500 y los S/.10.200, y en donde se ubica el segmento de clase media. Además, distinguimos una oferta de colegios para el sector emergente, en los cuales su fuerte es el entrenamiento para superar los exámenes de ingreso a las universidades locales y cuya inversión anual fluctúa entre S/.2.700 y S/.3.200. *¿CÓMO LO HACEMOS?* Ahora bien, cualquiera sea la decisión que tome, de acuerdo con la capacidad de su bolsillo, debe tener en cuenta dos caminos para afrontar el tema. El primero es que, de manera responsable y planificada, empiece a ahorrar el 9% de sus ingresos mensuales —estructura establecida según la canasta básica del "INEI":http://www1.inei.gob.pe/ — para destinarlo a la educación de su hijo, desde que este nace. Así, contará con un horizonte de 48 meses antes de que llegue a la etapa de escolaridad más intensa. Estos ahorros, si los tomamos como una inversión, nos darán la posibilidad de poder observar nuestra capacidad futura para afrontar los costos educativos. La experiencia de nuestro país nos aconseja comenzar a formar este fondo educativo mediante tres mecanismos: 1. Colocarlo en una cuenta a plazo fijo con renovación continua. 2. Atesorarlo en el fondo 2 de su AFP sin fin previsional. 3. Colocarlos en un fondo mutuo de renta mixta a largo plazo. En cualquiera de los casos, según la percepción del riesgo que esté dispuesto a tomar, tendrá un flujo que le permitirá afrontar con éxito esta primera etapa de la educación de sus hijos. En caso contrario, tendrá que recurrir a un segundo camino: los créditos educativos del sistema bancario, cuyas tasas de interés efectivas anuales fluctúan entre 10% y 15%. Cabe señalar que los préstamos educativos en la mayoría de bancos están más orientados a cubrir los estudios universitarios y de posgrado, cuyos costos son la segunda etapa de una historia que más adelante trataremos y que, en muchos casos, suscita reclamos sobre los parámetros con que se fijan los reajustes de los créditos académicos.