Candidatos sin plan de contingencia si crisis internacional recrudece

Argumentan que las reservas son cuantiosas. Sin embargo, no tienen un diagnóstico de la realidad

Candidatos sin plan de contingencia si crisis internacional recrudece

LUIS DAVELOUIS LENGUA

¿Es necesario que los equipos económicos de los candidatos a la Presidencia de la República tengan prevista ya una estrategia por si la crisis económica recrudece y el crédito global vuelve a paralizarse golpeándonos como en el 2008?

Pese a que las cosas pueden verse un poco menos mal de un tiempo a esta parte (cifras mixtas en EE.UU., que el desastre de Japón no sea tan crítico después de todo y que la crisis de deuda en “la periferia” de Europa no terminará en falta de pagos), el jueves pasado, Moody’s rebajó la calificación crediticia a 30 bancos y cajas municipales españolas y –más allá de intenciones esperanzadas– es altamente probable que Grecia tenga que reprogramar su deuda y que Portugal siga el mismo camino.

Ello, amén de que ninguno de los desequilibrios que dieron lugar a que se produjera la crisis ha sido solucionado aún y, como advierten economistas desde Hernando de Soto hasta el premio Nobel Joseph Stiglitz, alguien va a tener que pagar la cuenta.

¿Es necesario un plan entonces? Pues parece que sí, porque la última vez, a finales del 2008, no había plan de antemano y el plan de estímulo que se elaboró en menos de una semana sigue en ejecución. Además, el ministro de Economía de entonces, Luis Valdivieso, consiguió líneas de contingencia casi de un día para otro (“el Perú no se cae”, le dijeron en el FMI, en el BM y en el Tesoro de EE.UU. –ironías del destino). Entonces, el problema, aparentemente, no fue falta de liquidez sino de velocidad de ejecución del gasto público.

En ello coinciden todos los consultados, incluyendo a los jefes de los equipos económicos de los cinco grupos que encabezan las preferencias electorales.

¿CÓMO QUE UN PLAN?

“Pedirles planes de contingencia a las propuestas de gobierno de los diferentes partidos políticos es excesivo, pues los documentos de Alianza por el Gran Cambio (de Pedro Pablo Kuczynski o PPK), Fuerza 2011 (Keiko Fujimori) y Perú Posible (Alejandro Toledo) ni siquiera tienen diagnósticos de la realidad (…) es mínimo en el caso de Solidaridad Nacional (de Luis Castañeda), donde se alude a elementos coyunturales (…), la única propuesta de gobierno que contiene un diagnóstico detallado es el documento de Gana Perú (de Ollanta Humala)”, señaló Germán Alarco, investigador principal de la escuela de negocios de la Universidad Católica, Centrum. Según el economista Pablo Secada, jefe del equipo económico de Kuczynski, no es así. Pero no está por escrito.

No sorprende que todos los representantes de los movimientos mencionados, consultados respecto de si tenían o no un plan, aludieran de inmediato a la existencia del Fondo de Estabilización Fiscal (FEF) y a que las Reservas Internacionales (RI) guardadas en el Banco Central de Reserva (BCR) son cuantiosas. Lo que sí llama la atención es que todos fueron un tanto reticentes a hablar al respecto de manera directa, salvo tal vez Secada y algo Élmer Cuba, del equipo de Castañeda. Para ser justos, Félix Jiménez, del equipo de Humala, y Kurt Burneo, del de Toledo, dieron extensas explicaciones sobre lo que habrían de hacer sus respectivas agrupaciones, pero muy poco, si acaso, de efecto inmediato, que es lo que se necesita cuando hay crisis.

“Si hay algún problema afuera, hay que tener tres cosas listas: saber qué es lo que vamos a hacer de antemano si se cae Grecia, Portugal o España –porque sería distinto en cada caso– y hacerlo explícito en los marcos macroeconómicos multianuales; (…) asegurar que el BCR abra la puerta y permita al sector privado el acceso a la liquidez, manejar las expectativas con absoluta transparencia (esto es, no mentirle a la platea diciendo que todo está bien y encerrarse en el MEF, sino siendo realista y explicar las medidas que se tomarán y sus efectos) y, para disparar el gasto público con velocidad suficiente, dar mantenimiento a la infraestructura nacional (salud, educación, carreteras), pues se trata de un gasto corriente que no pasa por el SNIP”, explica Secada.

Ese, como mencionábamos al inicio de este artículo, fue el problema: como explica el economista jefe del Scotiabank, Guillermo Arbe, “en el 2008 se pensó que, dado que había un enorme déficit de infraestructura y había que gastar con urgencia para alcanzar el objetivo keynesiano, se pensó en unir ambas cosas (…) pero no se tomó en consideración que la inversión pública tiene un período muy largo de maduración; no es lo suficientemente rápido”.

Para Félix Jiménez, pensar –como Secada– en las reservas que el MEF tiene en el fondo consolidado de reservas como parte del arsenal para enfrentar la crisis es una locura porque “de ahí salen las pensiones”. Sin embargo, coincidió en que la única manera de disparar el gasto público –de producirse un problema internacional– es gastando en educación y salud porque eso tampoco pasa por el SNIP. “De lo que se trata es de inyectar liquidez en el sistema de inmediato y siempre en coordinación con el BCR”, explicó.

Para Élmer Cuba, superar un bache como el descrito también pasa por inyectar liquidez en el sistema. “Incrementamos el gasto corriente por una vez con un bono especial por costo de vida o a través del programa Juntos, que es más gasto corriente (…) y eso al día siguiente se va de frente a las mypes; eso es para que no se detenga la demanda agregada (…). Mientras no le pase nada al precio del oro o del zinc no veo problemas (…), pero pienso que el negativo es un escenario un poco improbable”.

Arbe piensa que no lo es tanto y que, para cuando el gobierno esté cambiando, Portugal estará en serias dificultades. El economista Eduardo Morón piensa que inundar el sistema financiero con liquidez desde el BCR es relativamente fácil, pero que el frente fiscal es más complicado, pues “no hay tantas balas, menos con la política expansiva innecesaria que está manteniendo el MEF actual (…) el próximo gobierno deberá ver de restituirlas lo más rápido que se pueda”.

ESO… Y CAMBIAR LA LEY

“Habrá que generar cambios ad hoc en la ley de adquisiciones y contrataciones del Estado que faciliten los procesos de inversión bajo determinados supuestos poco favorables (…) como un aviso de ‘rompa el vidrio en caso de emergencia’”, sostiene el economista Kurt Burneo quien, por lo demás, coincide en casi todo, particularmente respecto de la política monetaria expansiva a seguir.

Secada opina lo mismo: “Para hacer mantenimiento de un circuito turístico que, por ejemplo, pasa por cinco distritos diferentes, hay que ponerse de acuerdo con todos los alcaldes y eso es difícil (…), la ley debe establecer mecanismos para que eso no suceda o poder saltarlo de alguna manera”.

Burneo finaliza: “hay que diseñar procedimientos abreviados, despejar esos cuellos de botella particularmente en los gobiernos subnacionales, ¿qué duda cabe?”.

José Chlimper, de Fuerza 2011, nos dijo que la candidata Fujimori “elegiría a alguien con las características del ex ministro Luis Carranza al frente del MEF” y que “hay que esperar la primera y luego la segunda vuelta y después asumir los cargos; entonces veremos qué se hace”.