¿Conviene abaratar el costo de las llamadas de teléfonos fijos a celular?

Ante la propuesta de Osiptel que plantea reducir el precio, operadoras y ejecutivos señalan posibles efectos negativos

¿Conviene abaratar el costo de las llamadas de teléfonos fijos a celular?

ALBERTO LIMACHE

Desde el punto de vista del usuario, el beneficio de la reducción tarifaria es incuestionable: se reflejará directamente en las boletas mensuales de los teléfonos fijos.

La reducción responde al anuncio hecho por Osiptel en abril, de intervenir en la fijación de estas tarifas que hasta hoy están determinadas por las operadoras móviles. La razón: son unas de las más elevadas de la región.

Ese nivel de precios se mantuvo elevado con el argumento de que la telefonía móvil necesitaba desarrollarse y funcionó como un subsidio. Su aplicación data de 1996.

El pasado 8 de setiembre, Osiptel publicó su propuesta, que será sometida a discusión de todos los interesados en una audiencia pública el próximo 20 de octubre. Este es el mismo procedimiento usado para similares intervenciones sobre las tarifas telefónicas.

REBAJAS
La propuesta de Osiptel cambiará la forma como se cobran las llamadas de un teléfono fijo a un celular. Ahora se facturará por segundo (antes era por minutos).

Hoy, la tarifa al minuto cuesta entre S/.0,70 y S/.0,95 cuando se llama a un celular pospago, y entre S/.1,52 y S/.1,79 hacia prepago. Si usted levanta el teléfono de su casa para llamar al celular prepago de un familiar (el caso más probable porque el 86% de móviles son prepago), gastará S/.5,37 por tres minutos.

Estas tarifas venían cumpliendo un proceso de reducción voluntaria paulatina, que las empresas habían ofrecido a Osiptel. La primera fue Claro y luego Movistar y Nextel. “Ofrecimos esto desde agosto del 2010”, recuerda Juan Rivadeneyra, director de Marco Regulatorio de Claro.

Sin embargo, ese proceso de baja se iba a detener al llegar a tarifas de S/.0,65 en promedio.

Ante ello, entidades como la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec) y congresistas como Yonhy Lescano reclamaron al regulador una acción más específica para disminuir esas tarifas. “Por qué esperar tanto tiempo para bajar”, reclamó Lescano, quien a su vez indicó que la propuesta de Osiptel llega tarde para proteger los intereses de los usuarios.

EMPRESAS
El rol del regulador en materia de tarifas no es rechazado por las empresas. “Telefónica siempre estará a favor de medidas que beneficien a la mayor cantidad de usuarios, siempre que estas también garanticen el desarrollo sostenible del mercado”, comentan voceros de esta empresa.

“Bienvenida la baja de tarifas”, señala, por su parte, Carlos Graham, gerente general de Convergia Perú.

Sin embargo, la abrupta reducción no es aceptada. “Telefónica Movistar considera que una reducción como la propuesta beneficia a quien ya tiene el servicio, pero resta recursos para seguir invirtiendo en la expansión de los servicios y promover la inclusión digital”, explican en la empresa.

“Los operadores móviles ya estábamos bajando precios porque tenemos experiencia competitiva. Pero una bajada tan importante afecta el 70% de los ingresos que las operadoras teníamos por llamadas de fijo a móvil”, opina Rivadeneyra, de Claro.

Este ejecutivo también sugiere que habrá impacto en las inversiones. “Las empresas del sector (incluyendo el cuarto operador, Viettel) proyectamos nuestros ingresos anuales y, con eso, programamos inversiones (como la que Claro hará en las concesiones rurales que ha ganado en los últimos años). Una norma como esta, que se aplicará desde noviembre, nos complica este año y el próximo (…) por lo que se debió aplicar una bajada paulatina hacia el objetivo que pide Osiptel”, comenta.

Cabe indicar que el MTC desea atraer más protagonistas al sector. “En la medida en que haya más competencia y comiencen a dar ofertas, todos seremos beneficiados”, advertía Carlos Paredes, actual titular de dicha cartera.

¿COMPETENCIA?
Hay un aspecto más en la norma que también es objetado por las empresas móviles: la tarifa ahora estará a cargo de las operadoras de telefonía fija.

“Telefónica tiene el 95% del negocio fijo, además del 60% en móviles. Los operadores móviles como Claro ya no tendremos ese ingreso, pero me extraña que esto no sucederá en el grupo Telefónica, porque su empresa de telefonía fija recibirá lo que queda de él”, explica Rivadeneyra.

Sobre este concepto, voceros de Osiptel (que no pueden emitir opinión sobre este tema hasta la audiencia del próximo 20 de octubre), explicaron que la norma intenta bajar el precio de estas llamadas casi al valor de su costo operativo. Es decir, que las operadoras de telefonía fija tendrán escasos márgenes en este servicio.

OPERADORAS CHICAS
¿Eso es sano para el sector? “No, porque una baja abrupta de tarifas a S/.0,30 es la sentencia de muerte para al menos 10 operadoras pequeñas de telefonía fija”, asegura Graham, de Convergia.

Ello debido al escaso espacio entre tal tarifa y los costos que estas operadoras tienen que pagar a Telefónica y Claro para conectar y recibir llamadas desde sus redes.

Rolan Olivas, gerente general de Ingenyo Telecomunicaciones, lo explica. “A ese precio, ¿qué tarifa puede dar un margen decente para mantener una empresa y competir con las grandes? Esta propuesta solo favorece a las que dominan el mercado y representará el fracaso del regulador en su intento por incentivar la competencia en el sector”, refiere.

Para Roberto Obradovich, gerente general de Globalbackbone Communications, si el Osiptel obliga a cumplir tal baja, entonces debe revisar los cargos de acceso a las redes móviles. “Están infladísimos”, comenta.

Otros piden que también se bajen sus costos. “Para los nuevos operadores, los que tenemos menos del 5% del mercado, esa bajada de tarifas debe estar acompañada de una reducción de esos costos de conexión. Será la menor manera de incentivar la competencia”, afirma Eduardo Zagazeta, gerente general de Netline Perú.

Estos elementos deben ser evaluados por Osiptel. Abaratar precios no lo debe ser todo en este sector.