El Estado no sabe cuántos empleados tiene en planilla

Servir necesita un millón de dólares para elaborar registro de funcionarios. Presidenta de la institución, Nuria Esparch, declaró que sector público gasta unos 100 millones de dólares en capacitación a ciegas

El Estado no sabe cuántos empleados tiene en planilla

Por Mariella Balbi

Servir, institución que usted dirige , finalizó la evaluación de los empleados públicos que trabajan en el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP). ¿Qué resultados ha obtenido?
La evaluación se inició el 25 de noviembre del año pasado, utilizamos una herramienta muy sofisticada, con una amplísima cobertura. Hemos abarcado 27 sectores del Poder Ejecutivo: todos los ministerios, los gobiernos regionales, 100 municipalidades provinciales y 200 distritales. Reúnen a las personas que trabajan en el SNIP. El objetivo era que cada persona recibiera, inmediatamente después del examen, sus resultados en su correo electrónico. Cada uno ha podido saber sus fortalezas y sus debilidades en términos de conocimiento del SNIP. Ningún examen se repitió.

¿Cuántos trabajadores del SNIP participaron?
Participaron quienes se registraron, 3.500 personas, pero dieron el examen 2.247. No era obligatorio, luego lo será. Hemos formado una suerte de club del evaluado. Solo quienes dieron el examen podrán ser capacitados, ya sabemos qué necesitan. Ojo, con la evaluación no se botará a nadie.

¿Y están bien capacitados los empleados del SNIP?
Pusimos un estándar alto porque tienen la responsabilidad de manejar la inversión pública del país. Hemos evaluado casi al 80% de operadores del SNIP, que maneja más de 24 mil millones de soles. Son los “peces gordos”. El 20% restante será evaluado más adelante, tienen menos acceso a Internet. El 80% evaluado es muy significativo.

Se dijo que en el SNIP trabajaban unas 15 mil personas.
Ese era el estimado del MEF, pero es errado porque incluye a los servicios tercerizados. Nuestras proyecciones indican que hay 5.700 personas en el SNIP. Tenemos censados a 3.500.

¿Nos perjudica haber estimado en 15 mil los trabajadores del SNIP?
No, indica que es un servicio tercerizado. Sucede que la gente fue capacitada, aprendió un poquito, elevaba su empleabilidad y dejaba el Estado, tras lo cual brindaba servicios a dos o tres municipalidades de su zona; cobraba por tres y sin tener la responsabilidad del empleado público.

¿Qué evaluación hace de los trabajadores del SNIP?
Tenemos cinco perfiles básicos: el responsable de la unidad formuladora, el responsable de una oficina de proyectos de inversión (OPI), un formulador, el evaluador y el coordinador de asistencia técnica. Estos últimos son los que salieron mejor. Necesitaban responder el 70% del examen con éxito para pasar. La mitad lo superó.

¿Qué hacen ellos?
Son como una oficina descentralizada del SNIP, apoyan técnicamente a los gobiernos regionales. Son los únicos que dependen del MEF, este los ha destacado, son pocos. Otro grupo que ha salido muy bien es el de los evaluadores de proyectos. Todos han superado por lo menos el 60% del examen. El resto ha salido medianamente bien.

¿Los empleados del SNIP están como “cañón”, entonces?
[Ríe] No, tampoco. Ahora sabemos en qué son buenos y qué falta reforzar. Hemos elaborado mapas de los resultados, con los colores del semáforo. No solo podemos saber lo que ocurre en las regiones sino también en los municipios provinciales y distritales. Estamos colgándolos en Internet. Al fin la entidad pública puede estar informada de lo que sí sabe su gente y de lo que no sabe. La capacitación no será una única vacuna para todos, como conocemos la enfermedad de cada uno se podrá comprar la pastilla que conviene a cada uno.

Pero la gente capacitada se va a la tercerización, el Gobierno está perdiendo plata.
Ahí entra el tema remunerativo, estamos trabajándolo. Pero el modelo de capacitación existente ya se agotó, aquel del peregrinaje con el Power Point igualito para todo el Perú. Ahora sabemos que, por ejemplo, en Coronel Portillo se requiere mejorar el aspecto normativo, mientras que en Recuay hay que reforzar el apoyo a la formulación de proyectos.

¿En qué están peor los trabajadores del SNIP?
Depende de si se trata de la evaluación regional, provincial o local. Sorprendentemente, en las regiones estamos peor en normativa, Ica y San Martín requieren capacitación.

¿Escasean los abogados? Sería increíble.
Es que el SNIP es de ingenieros y economistas. Y las normas son complejas, pese a que se simplificaron. El 75% de quienes trabajan en el SNIP son hombres, el 49% ingenieros, después están los economistas. En identificación de proyectos [saber qué es un proyecto de inversión] están muy bien, salvo dos regiones. En formulación, el mapa regional está bastante bien, se necesita apoyo específico en pocas regiones. En evaluación el mapa es mayoritariamente exitoso, tres departamentos del sur y tres de la costa norte necesitan apoyo. Amazonas sí requiere capacitación.

¿En las municipalidades provinciales y locales esto cambia?
Sí, porque los indicadores son más finos, más microscópicos. No podemos decir por qué se tienen las carencias, no nos corresponde. Pero con los mapas elaborados el Estado ya sabe en qué debe invertir su dinero en el lugar con carencias, y además en los lugares donde se maneja más responsabilidad, más dinero para la inversión. En realidad las regiones manejan poco dinero en inversión, lo manejan más las provincias. Cuando te metes en el mapa de provincias ves las dificultades más puntualmente. Por ejemplo, Santa (Áncash) tiene 200 millones de soles en inversión pública y lo referente a la normativa no se maneja bien. Huari tiene 300 millones de soles y tampoco le va bien en normativa. Ahí tenemos que invertir en capacitación. ¿Sabe cuánto gasta el Estado Peruano en capacitación?

¿Cuánto?
Unos 100 millones de dólares al año, aproximadamente el 0,3% del presupuesto del país. Pero hemos comprado capacitación doblemente a ciegas porque no sabíamos a quién comprarle, puede que el Cenecape A te dé lo mismo que la universidad B, pero no conocemos con qué calidad. Tampoco sabíamos qué comprar porque no teníamos identificadas las capacidades de la gente que había que fortalecer.

¿Cómo será la capacitación a partir de ahora?
Con los mapas elaborados, las entidades de capacitación privadas se tienen que adaptar a los requerimientos. La Dirección General de Evaluación Multianual tiene que establecer los contenidos mínimos que debe conocer cada persona para integrar los puestos del SNIP [formuladores, evaluadores, etc.]. Eso tiene que ser capturado por el sector privado, porque el Estado solo deberá pagar lo pertinente para que nuestros impuestos no se gasten sino que se inviertan. Por ejemplo, la provincia o el distrito que requiere mejorar la formulación de proyectos recibirá eso y no un menú completo de capacitación. Necesitamos pastillas, no vacunas. Y el sector privado no nos dará lo que quiere.

¿Servir supervisará a las capacitadoras privadas?
Estamos trabajando un sistema de acreditación de las entidades privadas que capacitan en el sector público. Utilizaremos el sistema de vallas, si la entidad da los contenidos que el Estado necesita se le pone un visto bueno, si tienes un staff de profesores adecuados, visto bueno. Tienes instalaciones adecuadas, etc.; así se suma un puntaje. Esto funciona así en todas partes del mundo.

¿Cuál es el municipio más ricachón, el que más dinero tiene para la inversión pública?
Echarate, en el Cusco, recibe canon de Camisea, los otros distritos no son ricos. No sé si es eficiente o no en el gasto. Eso lo tienen que saber el SNIP, el MEF, no le corresponde a Servir. Pero sí sabemos que tiene capacidades. Las 17 municipalidades con más recursos tienen más capacidades porque pueden pagar por ellas.