La historia de Ana María Bugosen, la maestra heladera de 4d

Estudió comunicaciones, pero partió a Chile para desarrollar una empresa automotriz. Sin que ella supiera, su padre compró una heladería

La historia de Ana María Bugosen, la maestra heladera de 4d

ANTONIO ORJEDA

Su padre es libanés. Él tendría 15 años cuando se escapó de una misa en su colegio y se fue a pasear por los jardines. Un cura lo vio, un importante visitante estaba por retirarse pero antes quería tomarse una fotografía con un alumno. El cura lo llamó. Cuando la revelaron, entre ellos aparecía un espectro. Aseguran que se trataba de San Charbel, santo católico de ese país.

A la fecha esa debe ser la imagen que ha sido y es más reproducida en el Líbano. Desde entonces el papá de Ana María Bugosen a toda empresa que tiene le pone el nombre de ese religioso. Entre ellas, Alimentos San Charbel, dueña de la cadena de Cafeladerías 4d, la cual tomó Ana María en 1998, cuando esta se hallaba sumida en el caos. Hoy, gracias a ella, esta marca ha recuperado y expandido el brío de sus primeros y mejores años.

Lima está soportando un frío tremendo. Si bien también tienen servicio de cafetería, uno podría creer que como heladería esta es temporada de vacas flacas.
Baja un poquito porque aún está el mito de: “Uy, no tomes nada frío porque te vas a enfermar”; pero mucha gente sigue tomando cerveza helada, y no se enferma. Entonces, ¿por qué tendría que enfermar el helado ? Ahora, hay algo que habría que difundir un poco más: cuando tú haces una fórmula para un helado artesanal, la cambias de acuerdo a la temperatura y al clima. Uno la cambia de seis a ocho veces al año: en verano le bajas la grasa y, en invierno, la subes. Al hacerlo, la sensación de frío cambia.

Sigue leyendo la entrevista en el blog Ejecutivas.