Luis Carranza: "Pensión 65 es inflacionaria"

Ex ministro de Economía también señaló que no tiene claro “cómo se financiará plan fujimorista”

Luis Carranza: "Pensión 65 es inflacionaria"

MARIELLA BALBI

Se ha escuchado con insistencia en esta campaña que el formidable crecimiento económico ha llegado a pocos y no se ha redistribuido.
Es un argumento falso. El crecimiento ha generado empleo, han crecido las remuneraciones. El nivel de ingresos por segmentos socioeconómicos ha tenido mayor incremento en los segmentos más bajos. Sucede que partimos de una situación de mucha pobreza. Y aunque la gente está mejor y genera más ingresos en sus hogares, todavía no llegan a una situación de bienestar. Hemos tenido una disminución de la pobreza del 50% al 30%, no es poca cosa. Tenemos mejoras en varios indicadores sociales, fuerte crecimiento del empleo. Pero –insisto– partimos de una base muy baja. Todavía hay un gran trecho por recorrer.

Pero también hay urgencias.
La pregunta es: ¿Se pueden hacer las cosas mejor? Sí. Podemos tener un Estado más eficiente y contar con más gasto social, pero hay que avanzar por etapas.

¿Podemos presumir que el 30% de la población que votó por Ollanta Humala está en contra de este modelo económico?
El resultado electoral no refleja las preferencias de la población sobre el modelo económico. Si ello fuera cierto, Humala hubiera tenido 30% desde noviembre pasado y no habría subido al final, en base a los errores de otros. La gente vio al candidato Humala con propuestas muy concretas, distinto al del 2006, cuando quería tumbarse el sistema. Ha modulado su discurso. El resultado de la primera vuelta se debe a la propia dinámica electoral y no es un referéndum sobre el modelo económico.

¿Hechos como los de Bagua, la corrupción, el balón de gas caro, la falta de oportunidades, la inflación alimentaria no han incidido en el resultado electoral?
La gente quiere mejorar sus condiciones de vida y tener soluciones concretas a sus problemas. Han escogido a los candidatos que han articulado mejor esta oferta electoral. Hemos visto tres etapas en este proceso electoral: la primera liderada por Castañeda, luego por Toledo y finalmente por Humala. El [elector] fiel de la balanza ha sido [el de] la candidata Fujimori, que mantuvo su 20%. Esta elección no envía un mensaje sobre un cambio del modelo económico, sí sobre la eficiencia del Estado para resolver los problemas de la población.

¿Qué evaluación hace de los programas de gobierno de ambos candidatos?
El de Keiko Fujimori es muy general, habla de principios y mantiene el modelo económico. En el de Ollanta Humala hay muchos detalles y plantea un cambio completo del modelo. Se propone un cambio del capítulo económico de la Constitución.

¿El de Humala es un plan de gobierno malo?
Económicamente es inconsistente. Las personas reaccionan a las políticas. Si uno las cambia y cree que la gente se va a comportar igual, comete un error. Humala piensa aumentar impuestos y cree que la recaudación no va a caer porque la base se va a mantener igual. Es un error de percepción. La oferta electoral de Humala implica fuertes aumentos del gasto público, pero, contradictoriamente, sus políticas desincentivan la inversión privada. Hay cambios en las reglas de juego, imprecisión de la actividad pública en determinados sectores. Esto genera temor y menor inversión. La caída de la recaudación lo llevará al colapso fiscal, sus programas populistas son inconsistentes en el tiempo.

El impuesto a las sobreganancias, el control de la evasión fiscal y el combate a la corrupción, según Humala, le darán ingresos fiscales. Es su varita mágica.
Se ha reducido significativamente la evasión del IGV y la recaudación viene creciendo. Además del impuesto a las sobreganancias, hay una batería de incrementos de impuestos: del predial, al patrimonio. En la medida que se genere incertidumbre sobre los impuestos, sobre las reglas de juego, el deseo de inversión disminuye. Se dice que Chile ha incrementado las sobreganancias, pero hay que ver la carga tributaria total de la actividad minera. La de Chile es menor.

¿La minería en Chile paga menos que la peruana?
Sí. Tiene sobreganancias, pero otras tasas son bastantes más bajas que acá. Lo que hay que ver es cuál es tu carga tributaria total. Acá, el 50% del Impuesto a la Renta de la minería va para el Gobierno Central y el otro 50% se reparte con el canon en regiones y en distritos con minería. Humala afirma que las empresas mineras deberían pagar el 30% de Impuesto a la Renta y adicionalmente 15% por concepto de canon. Es decir, pagarían 45% de Impuesto a la Renta. Además de ello, se plantea el impuesto a las sobreganancias.

¿En su opinión, la propuesta de Humala desincentiva la inversión minera?
Definitivamente.

¿No se puede incrementar impuestos a las mineras?
Con los precios actuales se podría incrementar el margen de la tributación minera…

¿Con más regalías?
Llámelo como quiera. Un esquema de incremento de la tributación minera fue el aporte voluntario. Ha sido exitoso. Es carga casi tributaria, porque no es obligatorio, no va al Estado. Pero va a un fondo que permite generar un espacio de comunicación entre las minas y la comunidad, invirtiendo de acuerdo con sus necesidades. Es bastante más fácil gastarlo que un impuesto. Además, muchas veces la región no invierte el canon en estas comunidades.

¿Con el incremento del precio de los minerales no se puede incrementar el impuesto? Que sea obligatorio…
En el margen puedes incrementar la carga, pero habría que ver la carga tributaria total para no desincentivar la inversión. Es un tema técnico y no hay un estudio. Sería temporal. Si cae, no se cobra. La base gravable no debería ser las ventas, sino la utilidad. Yo no eliminaría el aporte voluntario. Ya hay un proceso de aprendizaje en la asignación de los recursos que no se debe perder. Un nuevo esquema de tributación no debe desecharlo, quizá pueda tener carácter obligatorio. No olvidar que se compite con otros países y la inversión va donde tiene mayor rentabilidad.

¿La Pensión 65 planteada por Humala e inamovible es inflacionaria?
Sí lo es. El impuesto a la sobreganancias es temporal y Pensión 65 es un gasto permanente. Al final se tendrá que destinar recursos del tesoro para financiarla y esto llevará al colapso de las cuentas fiscales. No puede basar sus proyecciones, sus compromisos de gastos, en cosas tan etéreas como las sobreganancias, la lucha contra la corrupción y contra la evasión. Una vez que se logra eso puedes comprometer el gasto. La gran mayoría de planes fiscales que fracasan en el mundo están asociados a supuestos irreales. Además desincentiva el ahorro previsional.

Es gente que ya no lo hizo.
¿Y los que están en la cola, con 55, 45 años? No ahorrarán si les darán pensión gratis. Hay que avanzar en un esquema que permita o incentive el ahorro previsional de las personas por más informales que sean, con un subsidio parcial del gobierno. Eso se planteó para las mypes. En este gobierno llegamos al primer peldaño de la consolidación fiscal. El segundo corresponde a la eficiencia y la recomposición del gasto y la disminución de impuestos que distorsionan la actividad económica. Ese peldaño se concretó. El Perú invertía en infraestructura 2,8% del PBI, ahora invierte 6% del PBI. Se logró con esfuerzo, se bajaron aranceles, se mejoró la eficiencia del gasto. El tercer peldaño busca mejorar selectivamente a los grupos más vulnerables. Dentro de ello están los pensionistas de la 19990. Antes de lanzar Pensión 65, compensaría a ese grupo.

¿Incrementar el salario mínimo es contraproducente?
Es que las microempresas y pequeñas empresas no lo pueden pagar y se incrementa la informalidad. La ley de mypes facilita el acceso a la formalización. En dos años se formalizaron 100 mil empresas. Es un camino lento, pero es el seguro.

Ollanta Humala dijo que “las grandes transformaciones están presupuestadas”.
Si miramos el plan en su conjunto, se observan fuertes incrementos de gastos y medidas que desincentivan la inversión privada, bajando la recaudación.

Ante ello escuchamos: “Que el miedo venza a la esperanza”.
No es un problema de esperanza, sino de viabilidad y de la incertidumbre en el largo plazo. Al final del día el resultado de ello es mayor inflación, que destruye a los más pobres y a la clase media.

PLAN DE KEIKO
Hablemos del plan de gobierno de Keiko Fujimori. ¿Es general, populista, no está financiado?
Su plan es bastante general. Mantiene el modelo y les da importancia a los programas sociales. Eso es parte de la decisión de un gobierno de cómo gasta lo que recauda. Lo importante es no confundir política económica con política social. Cuando eso ocurre, aparecen los incentivos perversos que terminan destruyendo el crecimiento económico.

¿El plan fujimorista también es inflacionario?
En la medida que afirma el respeto de las leyes de equilibrio fiscal, uno puede concluir que habría una reasignación de gasto. El gasto en inversión pública ha crecido, ya se llegó a ese peldaño, estamos en 6%, no es necesario aumentarlo 30% todos los años. Solo hay que mantenerlo entre 6% y 7%. No hay que destrozar la política económica, sino gastar esos mayores recursos de modo más eficiente.

¿Le queda claro cómo financia su plan?
No, porque es un plan muy general. En ambos casos me hubiera gustado que los planes de gobierno marquen un derrotero para la economía, una visión del largo plazo, y no vemos eso. Me preocupa que, en el discurso, Keiko Fujimori diga que el modelo no ha funcionado.

SIN PLANES DE REGRESAR AL ESTADO
¿El equipo económico de Humala inspira confianza?
Por la reacción del mercado diría que no. Aun si modificase su plan continúa el problema de la credibilidad. El espacio de tiempo es muy corto entre el discurso inicial y el cambio.

¿Y el de Keiko Fujimori?
La reacción del mercado se refiere a Humala. El programa de Keiko genera más confianza en los mercados.

El ministro de Economía, Ismael Benavides, afirmó que se han paralizado 6.000 millones de dólares en inversiones. ¿Es alarmista?
Cuando hay incertidumbre, la gente posterga sus decisiones. Además anticipan reducciones de precios. Eso ha impactado. La incertidumbre solo se ha presentado a fines de marzo.

¿Cuán contraproducente sería cambiar el capítulo económico de la Constitución?
El Estado tendría ya no un rol subsidiario en la economía, sino promotor. Podría competir en el mercado y hacer inviable la inversión privada. Durante los 14 años con la Constitución de 1979, el país prácticamente no creció. Con la de 1993, el promedio de crecimiento ha sido de 5% a 6%. No perdamos esos puntos de crecimiento ganados.

¿No le preocupa que haya sido hecha en un régimen dictatorial?
Solo estoy comparando cifras. Los pilares económicos son bastante mejores que la de 1979 para generar crecimiento del país.

¿Cuán real ha sido la redistribución, según usted?
Mire la encuesta nacional de hogares. El aumento porcentual de los ingresos ha sido mayor en los segmentos más bajos que en los A y B. Se observa también que la población se está desplazando de los segmentos E y D. El E hacia el C, y del C hacia el B y A. Poco a poco se está formando una clase media que traerá cambios importantes en patrones de consumo y en el bienestar. Cuando se interfiere esto con políticas erróneas, se interrumpe este cambio. Y la redistribución que se logra en el corto plazo afecta el crecimiento en el largo plazo y perjudica el desarrollo del país.

¿Qué hacer para que los próximos cinco años seamos un país más inclusivo?
Fortalecer las instituciones. Estas generan predictibilidad. Cuando se tiene esto, estás dispuesto a invertir y arriesgar tu dinero. También disminuyes la coima y la corrupción. Hay que mejorar la competencia, facilitando el acceso de la inversión a los mercados. Si tienes barreras al ingreso, se afecta al consumidor y no hay incentivos a la innovación y la inversión. Lo tercero es que el Estado sea más eficiente, va más por el lado de cómo gastar y en qué gastar. El presupuesto por resultados es fundamental.

¿Un país que gasta menos del 3% del PBI en educación es viable?
No es un tema de cuánto gastas sino en qué gastas. Hay que aumentar a los maestros, pero en base a resultados, al rendimiento, al impacto; de lo contrario, no tiene sentido.

¿Ha conversado con los dos candidatos?
He coincidido con ellos en foros y he conversado ahí, pero no hubo ofrecimientos [ríe].

Si gana Keiko Fujimori, ¿aceptaría un cargo ministerial?
La verdad es que no está en mis planes regresar a la administración pública.

¿Hernando de Soto sería un buen ministro de Economía?
Es un gran profesional. Al ministro de Economía no se lo puede observar en abstracto, es parte de un equipo de gobierno.

¿Y PPK?
Lo mismo. Como lo conozco, sería un excelente ministro de Economía de cualquier gobierno.