Las oportunidades que trae el TLC con Japón que acaba de entrar en vigencia

Expertos señalan que falta desarrollar los productos no tradicionales en el mercado nipón. También recomiendan superar las barreras sanitarias

Las oportunidades que trae el TLC con Japón que acaba de entrar en vigencia

IVAN ÁLVAREZ ARREDONDO / (@ialvareza)
Redacción online

El acuerdo de Asociación Económica (AAE) suscrito entre el Perú y Japón entró hoy en vigencia, pero cuáles son las oportunidades y potenciales que este ofrece a los exportadores peruanos.

Según datos proporcionados por la Asociación de Exportadores (ÁDEX), en el 2011 el Perú exportó a Japón por US$2.175 millones e importó por US$1.308 millones. Del total de los envíos, las exportaciones Tradicionales (minerales, café, algodón, etc.) alcanzaron US$2.040 millones; mientras que las exportaciones No Tradicionales (confecciones, agroexportaciones, pesca, metalmecánica, etc.) sumaron 135 millones.

Puestas las cifras, queda claro que las expectativas en el mercado japonés están centradas en fortalecer los productos tradicionales pero sobre todo en desarrollar una mayor penetración de los productos No Tradicionales.

“Yo veo un gran potencial de crecimiento principalmente en nuestras exportaciones en el sector agrícola y pesquero. La economía japonesa no es muy abierta y tiene aranceles altos por lo que el acuerdo ofrece buenas oportunidades y altos potenciales”, sostiene Eduardo Ferreyros, gerente general de la Sociedad de Comercio Exterior (Cómex-Perú).

Similar opinión tiene Carlos Gonzáles, gerente de Estudios Económicos de ÁDEX, quien precisa que si bien en el mercado nipón predominan los productos tradicionales, los no tradicionales son los que aún deben de posicionarse. “El acuerdo va a permitir desarrollar nuevos productos no tradicionales, entre ellos los agrícolas, especialmente los productos andinos que pueden tener una gran difusión, como también el mango, la palta, entre otros”.

Ferreyros indica también que el acuerdo con Japón es bueno por el lado de las importaciones pues el sector productivo del país se verá beneficiado con los productos que van a ingresar con aranceles bajos e incluso algunos en cero. Además, los precios se reducirían en los productos de consumo como vehículos, teléfonos celulares, computadoras, televisores, entre otros.

APROVECHAR EL MERCADO
El ex ministro de Comercio Exterior señala que para aprovechar las oportunidades del mercado japonés, los empresarios deben de comenzar a estudiarlo. “Japón es la tercera economía del mundo, es un gran mercado que cuenta con casi 128 millones de habitantes y con un ingreso per cápita cerca a los US$43 mil. Es decir, es un mercado grande y rico que requiere productos, alimentos agrícolas y pesqueros”, refiere Ferreyros.

En tanto, Gonzáles dice que para aprovechar el mercado nipón es necesario conocer al consumidor japonés, quien al realizar su compra se basa en la información que recibe por lo que el trabajo del exportador peruano debe estar enfocado en trabajar el envase, el etiquetado, la literatura del producto para destacar las bondades del mismo.

“Por el tema de su economía, Japón maneja el comercio a gran escala por lo que se puede aprovechar el comercio electrónico, con el cual los pequeños productores y exportadores peruanos pueden mostrar sus productos en el mercado japonés bajo este instrumento”, agrega.

FORTALECER LAS INSTITUCIONES
Para que los productos peruanos se consoliden aún más el mercado japonés, Ferreyros sostiene que es necesario superar los protocolos sanitarios. “No basta que nos eliminen aranceles de entrada para algunos productos, sino que debemos poder acceder a entrar efectivamente, es decir levantar todas las barreras sanitarias. Para eso se requiere un Senasa fortalecido, con presupuestos necesarios para atender y levantar las barreras comerciales que nuestros socios comerciales tienen con nuestros productos”, precisa.

Gonzáles coincide con esta opinión y agrega que para optimizar los despachos peruanos a Japón es necesario reforzar el trabajo que realizan de las oficinas comerciales. “Lo que el exportador peruano necesita para poder iniciar comercio, es información, identificar productos, identificar clientes. Esa tarea la hace una oficina comercial, por lo que es necesario reforzar el equipo técnico que esté emplazado en el propio mercado levantando información de primera fuente”, puntualiza.