Primer ministro griego: "Economías española y portuguesa, víctimas de la histeria"

Tras la crisis de su país, que hizo tambalear la economía de su continente, Papandreu subrayó que la misma Unión Europea tardó en reaccionar

El primer ministro de Grecia, Giorgos Papandreu, considera que la crisis en su país desató la histeria en otras economías de la zona euro, como la española y la portuguesa, que “no estaban tan mal”, según dijo en una entrevista que publica hoy el diario español “El País”.

El primer ministro griego reiteró la necesidad de un apoyo europeo conjunto para combatir crisis como la de su país, al considerar que “un plan de austeridad no basta”. Asimismo, criticó la reacción demasiado lenta de la comunidad internacional.

“A raíz de la primera fase de la crisis, yo mismo y otros líderes subrayamos la necesidad de tomar medidas de forma urgente para regular el sistema financiero mundial”.

También la Unión Europea (UE) “tardó en darse cuenta de que la estabilidad del euro era atacada”, pero “felizmente (…) ahora se está trabajando conjuntamente para blindar la zona euro contra los especuladores. Hay que hacer lo mismo a nivel global, en el G20”, considera el primer ministro.

Asimismo, Papandreu reiteró que las ayudas a su país son en forma de créditos que su país devolverá. “Lo que hemos pedido no es un rescate, dinero gratis. Lo que decimos es que necesitamos préstamos que luego devolveremos y los devolveremos a un precio mucho más elevado que la mayoría de la UE”.

El primer ministro pidió tiempo para realizar cambios y devolver la credibilidad internacional a los griegos. “En Grecia, antes que nada, están todas nuestras responsabilidades”.

Sobre las causas de la crisis, Papandreu asegura que la democracia ha fallado, pero no sólo en Grecia, sino también en Wall Street.

“La falta de transparencia, las fuerzas del mercado sin control (…) determinados actores (…) y políticos que hacían lobby para impedir los controles necesarios” eran problemas derivados de “un fallo de la democracia”, que fueron explotados “por las fuerzas del mercado en general y de intereses muy específicos” y llevaron una crisis que deben pagar ahora los ciudadadanos, señaló.