¿En qué rubros de nuestra economía se puede generar valor agregado?

Para lograr resultados, es necesario que empresarios asuman un rol activo y que el Estado brinde las facilidades, señala experto

¿En qué rubros de nuestra economía se puede generar valor agregado?

RICARDO SERRA SIFUENTES

Mucho se habla en el Perú sobre la necesidad de generar mayor valor agregado. Pero, ¿qué significa esto? La respuesta puede frasearse de manera muy sencilla: valor agregado implica someter un producto a un proceso adicional que lo hace más atractivo para potenciales consumidores y, por ende, aumenta su precio. Por ejemplo, quien compra cierta cantidad de tela, le da valor agregado al convertirla en prendas de vestir; todo esto gracias a factores productivos como trabajo (mano de obra) y capital (máquinas o herramientas). Por esta razón es que se hace hincapié en la importancia de generar valor agregado, pues implica crear empleo y, con ello, ingresos, bienestar, impuestos, consumo, reducción de la pobreza y de la desigualdad, así como favorables expectativas.

Pero, ¿en qué rubros de la economía peruana es factible generarlo? Esa es la pregunta clave que pocos se atreven a responder.

“En general, siempre se puede argumentar que si se pone interés y se es proactivo, podría haber mayor valor agregado en cualquier sector productivo en el que actualmente está el empresariado”, comenta César Peñaranda, director ejecutivo del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima.

SECTORES
Uno de los sectores donde se puede generar mayor valor agregado es en la minería. “Un sector significativo, tal vez por los volúmenes que maneja, es el de metales. Por ejemplo, el cobre. Exportamos ese mineral e importamos una infinidad de productos fabricados con él, como tubos, arandelas, grifería, etc. Igualmente sucede con otros metales que exportamos”, refiere Javier Dávila, jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).

También se puede crear valor agregado en rubros conexos a la extracción de metales. Por ejemplo, dice Peñaranda, la industria metalmecánica podría desarrollar algunos productos de uso específico para la minería.

También es posible ampliar la cadena productiva en lo referente al gas de Camisea y no quedarse solo en el consumo doméstico, industrial y vehicular y en la exportación.

“El Perú podría meterse a la industria petroquímica, con la que se generarían insumos que permitirán ingresar a la industria del plástico”, comenta Peñaranda.

En el sector pesquero también hay alternativas. No se debe quedar en la elaboración y exportación de harina de pescado, sino que, tal como se está haciendo, se puede enfocar cada vez más en el consumo humano directo, incluso con la anchoveta.

Dávila agrega que en la agroindustria también existe capacidad para ampliar el valor agregado. Actualmente este sector se encuentra en los primeros pasos de industrialización, pero puede crecer hacia la elaboración de conservas y destinarlas al exterior.

EMPRESARIOS Y ESTADO
Según Peñaranda, son los empresarios quienes deben ser proactivos y deben incorporar la innovación para generar cada vez mayor valor agregado. Pero estos deben estar acompañados por el Estado, que debe encargarse de que exista un ambiente de negocios saludable y de dotar de la infraestructura necesaria para facilitar que los costos se reduzcan y, así, ser cada vez más competitivos.

“Las empresas se van a instalar en lugares que sean geográficamente atractivos y donde haya condiciones estables y una infraestructura mínima para poder tener costos competitivos”, concluye Dávila.