"En el sector privado hay más corrupción que en el público"

Tras haberse desarrollado en el sector seguros, donde se desempeñó como gerente de La Vitalicia, Guillermo Flecha fundó una compañía de subasta on line que le ha permitido conocer el mal desempeño de algunas empresas

"En el sector privado hay más corrupción que en el público"

Por todos los escándalos de corrupción vinculados con el sector público que se han destapado en los últimos meses —o décadas—, no debería sorprendernos que el Grupo de Opinión Pública de la Universidad de Lima haya revelado que el 94% de limeños considera que existe corrupción en el Estado. Sin embargo, en la misma encuesta, el 69% de personas cree que también existe corrupción en el sector privado. Guillermo Carrillo, gerente general de Aklara, empresa dedicada a las subastas electrónicas, forma parte de ese 69%. Tras haber tratado de implementar procesos más transparentes en las compras del sector privado, Carrillo nos dice que a veces se ha sentido como un pez en un mar de tiburones.

¿En qué consiste el giro del negocio de Aklara?
Somos una empresa que realiza subastas electrónicas para todo tipo de bienes y servicios en el sector privado, por montos por encima de los US$50.000, desde compras de tintes, toners, laptops o papel, hasta la instalación de plantas industriales o la licitación de los servicios de vigilancia o de limpieza.

¿Se convierten en la práctica en ese comité para dar la buena pro a una compra?
Somos un soporte, no intervenimos en lo que hacen las áreas de logística y ventas. Coordinamos con las empresas las bases del concurso, para homologar a los postores, de tal manera que la única diferencia, dentro de la subasta, será el precio final. Nosotros no elegimos al ganador, lo hace el sistema. El mejor precio es el que gana. Con este sistema, según el bien o servicio, las empresas ahorran entre 15% y 40%.

¿Y si las empresas ahorran tanto, por qué esta plataforma no la han adoptado ya todas las del país para sus compras?
La bandera de este sistema es la transparencia. Lamentablemente, las empresas son al revés, combaten la transparencia. La introducción de sistemas on line de subasta es lenta por los vicios y defectos o por los usos y costumbres. Las empresas transnacionales, con códigos de conducta, son más permisibles a este servicio. En el Perú, hay muchas empresas que han avanzado en el camino del buen gobierno corporativo. Pero no es el caso de la mayoría.

¿A qué se refiere con usos y costumbres o vicios y defectos?
He dividido las barreras que nos impiden crecer en dos grupos. Primero, los usos y costumbres, cuando la gente, a través de los años, se ha acostumbrado a trabajar de tal manera que se resiste al cambio. Llevan las compras de manera saludable, pero no óptima. Los vicios y defectos, cuando navegas en un mar de tiburones, empresas que a propósito se desempeñan de manera errada, en la que un gerente de compras hace su negocio con la empresa proveedora. Pero soy positivo y siento que hay una tendencia a la transparencia, como parte de la globalización, los tratados de libre comercio, el buen gobierno corporativo y la internacionalización de la economía.

¿Qué sectores considera que son más abiertos a estos sistemas?
El sector financiero ha avanzado muchísimo en este sentido.

¿Los más difíciles?
Pesca, minería, solo por nombrar unos cuantos. Con consumo tenemos buenas experiencias, cadenas de “retail” por ejemplo, con una claridad particular en su buen desempeño.

¿Cómo se presentan ante una empresa para no tener que ser recibidos justamente por los responsables de los vicios y defectos?
Es como cuando un “outsourcing” (empresa que brinda servicios de contaduría) contable va a hacerle la presentación al contador de la empresa. Siempre apuntamos a hablar con la alta dirección. Allí existe una suerte de bifurcación de posiciones. Hay empresas peruanas donde el poder de la delegación de facultades ha creado compartimentos estancos, con áreas impenetrables, donde la gerencia no ha sabido resolver los manejos internos, y no es fácil acceder. Donde tenemos más éxito es en empresas en las que la alta dirección está involucrada en lo operativo.

¿Se han topado con empresas con vicios y defectos?
Hay gente que te dice “me vas a matar el negocio”. Allí pasamos a retirarnos. Se sacan a relucir argumentos obsoletos. El Perú necesita una revolución en el terreno de códigos de conducta, las empresas deben trabajar como las mejores del mundo.

¿Por qué no trabajan con el sector público?
Nos hemos reunido con Consucode varias veces, pero tomamos la decisión de no participar en el sector público. Existe una normatividad compleja, con factores no controlables. La normatividad de compras de Consucode necesita modernizarse.

¿Pero en el pasado han trabajado con el Estado?
Cuando el primer ministro fue Pedro Pablo Kuczynski [gobierno de Alejandro Toledo], hicimos 42 subastas para el Estado en compras interministeriales y el ahorro fue superior al 10%. Pero nos ocasionó dificultades, porque las subastas tenían que ser presenciales, los postores no tenían las facilidades, tenían que llevar poderes, documentación de la empresa para ser revisada in situ por un notario, y pasaban hasta 4 horas para que 16 postores se registraran. Había subastas con un solo postor, con un tiempo indefinido. No se podía trabajar así.

Después de toda su experiencia, ¿qué sector diría que es más corrupto, el público o el privado?
En el sector privado existe más corrupción que en el público, debido a las barreras al cambio, a los pequeños estancos o feudos que se han creado a lo largo de los años en determinadas instancias de algunas compañías poco competitivas.