Senasa investigará si alimentos que se venden en mercados tienen residuos de plaguicidas

El ente hará seguimiento a 35 productos agropecuarios, entre ellos verduras y carnes. También se buscará detectar contaminantes biológicos como la salmonella

Senasa investigará si alimentos que se venden en mercados tienen residuos de plaguicidas

Cuando un producto agrícola peruano de exportación llega al anaquel de algún supermercado europeo, ha pasado por todos los controles de inocuidad: niveles residuales permitidos de plaguicidas y cero presencia de contaminantes biológicos como la salmonella. Esta misma situación no ocurre en el ámbito local, en relación con las verduras, hortalizas o carnes de animales que se expenden en los supermercados o mercados.

Para corregir este escenario, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) realizará un estudio de inocuidad de 35 alimentos agropecuarios, en diez zonas del país, gracias al financiamiento del BID, informó el encargado de la Dirección de Insumos Agropecuarios e Inocuidad Agroalimentaria de esa institución, Carlos Caballero. Entre los productos que serán parte del estudio figuran espárragos, tomates, papas, alcachofas, así como las carnes de pollo, de res, de cuy, etc.

El estudio evaluará si existen residuos de plaguicidas, de medicamentos veterinarios, de cuatro metales pesados y de contaminantes biológicos como la salmonella.

Al respecto, Ymelda Montoro, investigadora de la Red de Acción en Agricultura Alternativa, comentó que es preocupante la falta de inocuidad alimentaria en el mercado local, debido a que no existe un control en cuanto al uso de plaguicidas en la agricultura.

“Por ejemplo, en los supermercados solo se priorizan los temas de precio y del aspecto físico del producto. Lo que se desconoce es que muchos agricultores echan plaguicidas luego de la cosecha para que justamente el producto se vea estético, y eso tiene un impacto en la salud. No se investiga de dónde vino ese producto”, sostuvo. En el tema de los contaminantes biológicos, apuntó que en muchos casos se riega con aguas servidas. “No muy lejos de acá se descubrió que en el valle de Oquendo se usan aguas con desechos urbanos”, dijo.