FALTA DE AGUA Y ALIMENTOS GENERÓ DESESPERACIÓN ENTRE DAMNIFICADOS

La ayuda llega pero desorganización impide que la distribución sea rápida

El entierro de las víctimas se realizó en terreno adyacente al cementerio de Pisco. Hubo alarma por asaltos producidos en el centro de la ciudad de Ica y otras zonas. En determinado momento un grupo reducido de pobladores intentó ingresar a la base militar por una de las paredes

Por Ricardo León. Enviado especial

Al cierre de esta edición eran dos los escenarios en los que se centraba la emergencia en el sur del país. Por un lado continuaban las labores de búsqueda y rescate de víctimas de los desplomes, especialmente en Pisco; por otro lado, el centro de la ciudad de Ica estaba en alarma permanente por la cantidad de asaltos, robos y disparos que se estaban produciendo en la noche. La tensión era constante.

El presidente Alan García indicó, desde Pisco, que el jueves el Grupo Aéreo 51 había registrado al menos 59 vuelos militares y cívicos llevando y trayendo heridos, medicinas y víveres. Ayer viernes hubo un tráfico aéreo similar. Fuentes de la base aérea indicaron que, por la cantidad de donaciones que llegaban, hubo algunos problemas iniciales de coordinación en el traslado de los mismos.

Eso se reflejó en la actitud de los pobladores de distritos cercanos, como es el caso de Guadalupe (donde aún quedaban dos cuerpos atrapados bajo los escombros) y San Andrés (pueblo de pescadores que quedó seriamente afectado por el maretazo posterior al sismo del pasado miércoles), que dijeron sentirse en estado de abandono.

En determinado momento, incluso, un grupo reducido de pobladores intentó ingresar a la base militar por una de las paredes del perímetro que se había caído como consecuencia del terremoto. Efectivos armados de la Fuerza Aérea del Perú tuvieron que disuadirlos y proteger el ingreso al recinto.

En Pisco, la zona más afectada por el terremoto, la ayuda humanitaria se extendió a las calles aledañas al centro de la ciudad. La Plaza de Armas fue el centro de operaciones, con carpas médicas del Ministerio de Salud (Minsa), donde se atendió a personas con heridas leves y se realizaron campañas de vacunación para prevenir epidemias. "Han sido evacuadas 276 pacientes con heridas de consideración a Lima. Solo quedan en Pisco policontusos y pacientes con heridas menores", indicó Víctor Guevara, director general de la Dirección de Salud Lima II y coordinador del Ministerio de Salud en la zona del desastre. Explicó, además, que fueron derivados a Pisco e Ica 300 médicos de su ministerio y 300 más de Essalud; estos últimos instalaron en la Plaza de Armas de la ciudad un centro de operaciones quirúrgicas.

Por otro lado, la Municipalidad de Lima envió once unidades de los Hospitales de la Solidaridad, además de once camiones-cisterna para la distribución de agua. Se pudo ver graves dificultades para el reparto del agua producto de la desesperación de los pobladores. Mientras, el Ministerio de Salud distribuyó pastillas de cloro para desinfectar el agua como parte del programa Agua Segura, creado a propósito del terremoto.

Al mismo tiempo, se inició el empadronamiento de las viviendas más dañadas para determinar cuáles se declararán como inhabitables y cuáles serán demolidas. Casi todas las viviendas construidas con adobe han quedado absolutamente destruidas. En el centro de la ciudad, además, aún quedan edificios con escombros sin remover. Es el caso del hotel Embassy, que se derrumbó y donde aún quedan más de 30 cuerpos por recoger.

En resumen, ya lo heridos han sido evacuados a Lima y la mayoría de fallecidos han sido enterrados en un terreno de propiedad del Estado aledaño al cementerio de Pisco que el Gobierno cedió (el cementerio ya no tenía espacio para tantos cuerpos). Los entierros fueron rápidos, no hubo ceremonias de por medio.

Ahora los problemas son otros. Aún quedan zonas que han recibida escasa ayuda y a las que las autoridades han prometido acudir. Mientras los funcionarios del Gobierno continuarán solucionando la parte humanitaria, especialmente en Pisco, la policía intenta controlar la delincuencia que siembra mucho miedo y muchas balas en las calles de Ica.

Poco antes de la medianoche de ayer se conoció que los camiones que había llevado Cáritas a Ica para entregar ayuda fueron saqueados por pobladores que bajo el amparo de la noche aprovecharon la falta de vigilancia para llevarse los alimentos.

AL GRANO
La ayuda debe ser centralizada. James Atkins. Director regional de Defensa Civil Lima
4¿Se está recibiendo apoyo suficiente? Hay personas pidiendo ayuda en un tono cada vez más alto...
Se está recibiendo donaciones que llegan desde Lima en aviones de las tres Fuerzas Armadas, luego estos mismos aviones regresan a Lima llevando heridos. El flujo aéreo es constante. Todos los donativos los estamos acopiando dentro de la base, y desde aquí se hacen los repartos respectivos. Sabemos que la población está impaciente, pero deben tener paciencia.
4Aun así, en pueblos de los alrededores de Pisco e Ica hay quienes reclaman que no han recibido ayuda de ningún tipo todavía. Un grupo de personas ha querido ingresar a esta base aérea, incluso.
Estas situaciones son normales. Ya hay un centro de operaciones desde donde se está distribuyendo la ayuda. Lo que más tenemos acopiado son carpas, mantas, colchones y alimentos. Solo hay que tener paciencia.
4¿También ha habido donaciones hechas directamente por las ONG y empresas privadas?
Sí, es muy importante que estas donaciones sean traídas directamente al centro de acopio del Grupo Aéreo 51. Por favor, hay algunas ONG y organismos internacionales que traen víveres y donaciones, pero las reparten por su cuenta; eso origina desórdenes, reclamos, incluso puede ocasionar saqueos. Es peligroso que la ayuda se reparta de esa forma. Es necesario que primero todo sea traído al centro de acopio. 
4¿Qué ayuda extranjera ha llegado?
Los aviones del exterior han llegado hasta Lima y desde allí la ayuda es trasladada a Lima por las aeronaves de las Fuerzas Armadas. Los helicópteros no trasladan víveres por falta de espacio.Disparos y denuncias de ataques

Disparos y denuncias de ataques
Anoche, múltiples denuncias dieron cuenta de ataques y asaltos a casas e instituciones públicas y privadas tanto en Chincha como en Ica. Uno de nuestros enviados especiales l informó que en esta última ciudad se escucharon disparos.

El jefe de la región militar sur, general EP Otto Guibovich, refirió a "Prensa Libre" que se trataba de casos aislados.Sin embargo, el director general de la Policía, teniente general PNP David Rodríguez, informó en RPP que, en vista de los últimos actos vandálicos en Chincha, la policía enviará desde Lima un contingente de más de 600 efectivos para reforzar el patrullaje.