Entrevista. JOSÉ LUIS CORDEIRO

"El subdesarrollo está en la mente"

Uno de los visionarios más destacados de la región, explica cómo debería ser la educación en una sociedad de información y conocimiento

Por Juan Carlos Luján Zavala

La inteligencia artificial es un viejo sueño del hombre, pero por ahora podemos respirar tranquilos. Las PC están al mismo nivel que la inteligencia de una lagartija. Pero el 2020 o 2030 la inteligencia artificial podría sobrepasar a la humana, advierte José Luis Cordeiro, director del Proyecto Milenio del Consejo Americano de la Universidad de las Naciones Unidas,

Cordeiro, considerado uno de los visionarios más importantes de América, participó días atrás en el conversatorio"Educación y sociedad del conocimiento, una mirada al futuro", organizado por el Instituto Peruano de Administración de Empresas (IPAE). Allí enfatizó que el tema del subdesarrollo está en la mente de las personas y que la tecnología puede aportar hoy una mayor ventaja competitiva en la industria del conocimiento. Pero aquello demandará un cambio de paradigmas en la sociedad latinoamericana.

Usted acaba de expresarnos que el subdesarrollo está en la mente. ¿A qué atribuye esto?
En América Latina pensamos y nos educamos con la creencia de que somos subdesarrollados y no podemos tener el mismo nivel de vida y las mismas posibilidades que otros países avanzados. Yo viví esto personalmente. Estudié en Venezuela en un colegio estatal y me gané una beca para estudiar en EE.UU. Sin embargo, allá me di cuenta de que no era más bruto que ninguno de mis compañeros. Terminé haciendo tesis de grado en la NASA (modelaje dinámico para la Estación Espacial). Tenemos que pensar que nosotros no somos menos desarrollados que los demás. Cualquier niño peruano tiene el mismo potencial en su cerebro que un niño alemán, japonés o estadounidense.

Pero eso depende de las oportunidades que encuentren.
Tenemos que darles las facilidades y los instrumentos necesarios. Parte de estos son las computadoras. No está de más usar los cuadernos, pero hay que utilizar la tecnología. Sin embargo, hay sociedades que son tan cerradas que en vez de avanzar retroceden. Un ejemplo es Cuba, que supuestamente tiene altos niveles educativos. Allá ni siquiera existe Internet. Solo el 1% accede a la red.

¿Se refiere a usar las computadoras como complemento?
Sí, pero lo bello es poder interconectarse. Uno puede tener cursos con todos los niños e intercambiar información en tiempo real. Esto era impensable hace cinco años. Hoy tenemos la posibilidad y la tecnología. Esta es más barata y el tiempo de penetración cada vez disminuye. Por ejemplo, los trenes demoraron 100 años en llegar a la región, los carros tardaron 40, la TV 20 años, pero Internet y las nuevas tecnologías han reducido el tiempo de penetración. Los primeros equipos costaban miles de dólares. Hoy el Instituto Tecnológico de Massachusetts tiene un programa y las vende en US$100.

Todo eso nos lleva a la sociedad de la información, pero hay quienes aseguran que también vivimos la era de la creatividad.
Es que hay diferentes niveles. Primero están los datos. Con estos vas a un nivel superior y obtienes información. Cuando procesas esa información sacas conocimiento. Y luego ese conocimiento tienes que aumentarlo y crear nuevas cosas. Algunos hablan de una fase de sabiduría. Entonces es como una pirámide y mientras mas arriba estés, mejor ubicado estarás. Por eso es importante la creatividad para la generación de nuevo conocimiento.

Cómo podemos adaptar el conocimiento en la educación. ¿Por qué muchos profesores son resistentes a los cambios o desconocen el uso de la tecnología?
Ocurre en todos los países, incluso en Finlandia. Las personas mayores son muy resistentes al cambio. Pero hay que hacer un cambio de paradigma. Lo importante no es el conocimiento que tenga sino el rol de facilitadores en el proceso. Esto es algo que un maestro siempre tiene. Ellos saben cómo piensan e interactúan los niños. No deben sentirse abrumados por tanta tecnología. Ellos pueden adaptarse y esto lo hicieron en Finlandia. Allá les dijeron a los profesores que su rol no era saber de un tema (de un perro por ejemplo), sino hacer que los niños colaboren para que ellos mismos aprendan el tema de forma conjunta.

Decía usted que ahora hay estudios sobre el cerebro y estos ofrecen grandes expectativas.
Sí, conocemos como funciona la uña, el pelo, el hueso y casi todo el cuerpo humano. El único órgano que no se ha podido comprender, simular y reproducir es el cerebro humano. Ahora hay dos grandes proyectos. Uno es del Instituto Riken de Japón (www.brain.riken.jp) que para el 2018 se ha propuesto desarrollar un cerebro artificial. Hay otro de Paul Allen (www.brainatlas.org), el socio de Bill Gates, que ha logrado crear el atlas del cerebro de un ratón. El 2017 esperan terminar un proceso similar con el cerebro humano. La inteligencia artificial no ha sido exitosa aún porque las computadoras tienen hoy muy pocos transistores y, por ende, tienen el mismo número de neuronas que una lagartija. Quizás en el 2020 o 2030 podremos ver si la inteligencia artificial sobrepasa a la humana.

LA FICHA
Nombre:
José Luis Cordeiro.
Profesión: Ingeniero mecánico con maestría en ciencias del Massachussets Institute of Technology en Cambridge, EE.UU. y MBA del Instituto Europeo de Administración en Francia.
Edad: 45 años.
Organización: Director del Milennium Project.