Informe. LA UNIÓN EUROPEA EN LA MIRA

Prensa ataca a burócratas

Bruselas gasta millones de euros para contrarrestar los ataques a su imagen y ganarse la simpatía de los europeos

Por Erik Struyf. Corresponsal

BRUSELAS. "Los eurócratas se benefician de tarifas preferenciales al comprar Viagra". "Bruselas quiere erradicar el ruido en los pubs y los estadios". "Carnet de identidad para los huevos". Estos son algunos ejemplos de titulares que la prensa sensacionalista europea, sobre todo británica, publica día a día en su afán de atraer más lectores. El blanco predilecto de los desmanes informativos suele ser la Comisión Europea, es decir el ejecutivo comunitario con sede en Bruselas, que debe gastar millones de euros para contrarrestar los ataques a su imagen y ganarse la simpatía de los europeos de los 27 países que integran la Unión Europea (UE). Recientemente, en una operación de 'charme' inusitada, Bruselas llamó a sus ciudadanos a vivir un orgasmo colectivo.

"La UE ha decretado que las dimensiones de los preservativos deberían ser armonizadas en todo el continente", afirmó en una ocasión el diario "The Independent". La ocurrencia le valió a este serio periódico inglés un lugar preferencial en los anales de las barbaridades periodísticas que la Comisión Europea colecciona para probar la ignorancia que reina sobre sus prerrogativas y la mala voluntad que le guardan muchos medios euroescépticos. Lo cierto fue que en aquel entonces la CEN (European Standardisation Comité), un órgano que nada tiene que ver con la UE, se hallaba inmersa en la estandarización de los condones en el mercado europeo.

Mientras que algunas de las noticias sobre 'las locuras de Bruselas' (que según sus enemigos 'se mete en todo y sobre todo en donde no la llaman'), reflejan mero desconocimiento, malas interpretaciones o exageraciones de ciertos hechos, otras dan fe de una verdadera vena imaginativa y maliciosa entre los hombres de prensa. La historia de los plátanos es un ejemplo del primer tipo de inexactitudes. El conocido tabloide "The Sun", el diario británico más leído en lengua inglesa con un tiraje que sobrepasa los 3 millones de ejemplares, reseñó una vez que la UE prohibiría la venta de plátanos demasiado curvos. En el fondo, los ministros de Agricultura de toda la UE habían decidido que para pertenecer a la categoría "extra" (calidad superior), los plátanos debían "estar exentos de malformaciones y curvaturas anormales".

Al anunciar un supuesto carnet de identidad para los huevos, el "Daily Telegraph", también británico, fue un poco más lejos: "La UE ha comunicado que todo huevo vendido en la Unión deberá portar en breve un sello que indique el método de su producción, el país de origen, el nombre del productor y del responsable del embalaje, la fecha de consumo recomendada e informaciones sobre la gallina que lo puso", decía a la letra, con seriedad desconcertante, un artículo aparecido el 7 de febrero pasado. El pretendido DNI en realidad no es más que un código estampado en la cáscara de los huevos, al lado de la fecha de caducidad, que permite rastrear sus orígenes para enfrentar posibles crisis sanitarias.

Hilarante, pero totalmente falsa, resultó ser la noticia aparecida en un semanario danés según la cual los burócratas de la UE se beneficiaban de tarifas preferenciales para adquirir Viagra: "Todo el personal masculino de las instituciones europeas puede beneficiarse del reembolso parcial de gastos médicos correspondientes a seis comprimidos de Viagra mensuales", afirmaba la nota. La aclaración de la CE dejó malparado al cizañoso periodista. De los 47 mil miembros del personal bruselense, solo diez individuos recibían el reembolso parcial del medicamento porque su impotencia estaba asociada a una enfermedad muy grave como el cáncer.

RESPUESTA
Pero la UE, y en especial la Comisión, no es una pobre criatura inerme frente a los constantes y filudos dardos que le lanza un sector de la prensa. El órgano ejecutivo de Bruselas cuenta con una Dirección General de Comunicación bien premunida de fondos y dotada de suficiente personal que se encarga de limpiar la imagen de las instituciones de la UE y de poner de relieve sus logros, de modo que aquí, y allende se las aprecie un poco más. El presupuesto operacional de la DG en cuestión ascendió a 68 millones de euros el año pasado y bordeará los 100 millones este año. Mucho dinero, "pero apenas 20 céntimos de euro por habitante de la UE", recalca Joe Hennon, portavoz de la comisaria sueca Margrot Wallstrom, encargada de la estrategia de comunicación.

Hennon asegura que, pese a la envergadura de los recursos destinados a comunicación, es poco lo que pueden hacer para detener las campañas de desprestigio que les infligen los tabloides y algunos medios serios: "Enviamos cartas a los directores de los periódicos para aclarar las inexactitudes o desvelar las mentiras, pero a veces ni siquiera las publican". "Además --refiere-- hoy en día, con Internet, las noticias rebotan de un medio a otro en cuestión de instantes, de modo que es casi imposible replicar las noticias erradas o mal intencionadas".

Pero la red no trae solo dolores de cabeza a la Comisión Europea: "Hace unos 15 años la prensa era el único interlocutor con el que contábamos para tener acceso a los ciudadanos. Desde la difusión de Internet nuestros canales de comunicación se han multiplicado y hace dos años y medio hemos reformado nuestra estrategia para echar mano de todos los medios a nuestro alcance y ser más pro activos hacia el ciudadano", sostiene Hennon.

Hoy la punta de lanza de los esfuerzos comunicativos de la Comisión Europea en Internet lo constituye el sitio EU Tube, una página acoplada al famoso y archivisitado You Tube, en la cual los estrategas de Bruselas cuelgan breves videos para difundir el accionar de la UE en los países miembros y en el mundo. En sus mozos dos meses de existencia EU Tube se ha convertido en uno de los canales más visitados de You Tube llegando a contar ya 6 millones y medio de visualizaciones.

UN VIDEO PROVOCADOR
De este total, cuatro millones de visualizaciones corresponden a un polémico video que se propone divulgar el apoyo de la CE al cine producido en el Viejo Continente. Después de una sucesión de escenas de sexo extraídas de películas subvencionadas por el programa Media, los realizadores del clip invitan a los espectadores a un orgasmo colectivo por medio de un inocente: "Let's Come Together", que bien podría sugerir una simple invitación a acudir a las salas de cine.

A las voces críticas que se alzaron contra este video promocional, por considerarlo "ofensivo" o "subido de tono", la comisaria Wallstrom respondió que en su mayoría los comentarios de los internautas a propósito del mismo eran tremendamente positivos y que el costo de la exitosa operación de 'charme' era insignificante.

A los lectores interesados en los debates de sociedad actuales, los invitamos a sumarse a la polémica sobre los límites y excesos de la propaganda y la publicidad en el siglo XXI, no sin antes echarle un ojo al video de marras: www.youtube.com/watch?v=koRlFnBlDH0 . Menores de 18 años, absténganse.