Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
ZONA MUNDO

Mapuches se rebelan en Chile

Reclaman su tierra

Por Moisés Ávila Roldán. Corresponsal

SANTIAGO DE CHILE. Los volcanes Chaitén y Llaima no son los únicos dilemas que ha debido afrontar el sur de Chile. Hay otro que se mantiene vivo desde épocas coloniales, que hasta la fecha no ha podido ser controlado por gobierno ni autoridad alguna. No se trata precisamente de un macizo que vierte lava sino más bien de una raza originaria del territorio araucano que demanda la devolución de los terrenos que considera legítimamente suyos.

Luego de seis meses de aparente calma, las organizaciones que respaldan las demandas de los poblados mapuches han radicalizado sus medidas de protesta, las cuales han sido calificadas como terroristas, por parte de los afectados.

A mediados de agosto una de estas se reivindicó un atentado al fundo Santa Rosa, en la zona de Vilcún, región de La Araucanía. Eduardo Luchsinger, empresario agrícola de 70 años y propietario de los terrenos, fue golpeado, arrastrado y encañonado con revólveres, escopetas y metralletas, mientras doce individuos prendían fuego a sus terrenos y atemorizaban a los integrantes de su familia, entre ellos, su esposa Martha León.

Destruyeron casi todo: la casa familiar, dos galpones con 10 mil fardos (alimento del ganado), una lechería, maquinaria agrícola, un tractor y dos automóviles. Las pérdidas suman unos 100 mil dólares. Los hechos ocurrieron de madrugada. Las autoridades policiales supieron del atentado mucho después de ocurrido. Nadie los auxilió a tiempo. Nadie se lo esperaba tampoco.

La comunidad mapuche de Yeupeco, integrante de la Coordinadora Arauco Malleco, una de las principales organizaciones activistas por la recuperación de los terrenos, se hizo responsable del atentado.

ATAQUES DE MÁS FUERZA
Preparado para todo, un escuadrón de Fuerzas Especiales de Carabineros intentó ingresar esta semana a la comunidad mapuche de Temucuicui, para allanar el domicilio del comunero Jaime Huenchullán, requerido por la justicia por amenazas a otros agricultores de la zona. Cuando salían, unos 25 individuos con los rostros cubiertos los atacaron. Algunos de ellos llevaban escopetas de perdigones e hirieron a dos policías.

Un día antes de aquel incidente, tres encapuchados emboscaron y dispararon contra un bus del pequeño empresario de origen mapuche Mario Naín Curamil. Él aseguró que esos ataques provendrían de grupos radicales que lo condenan por no apoyarlos y trabajar con las empresas forestales que invierten en la zona.

El representante de la comunidad de Temucuicui, Juan Catrillanca, rechazó que los habitantes de su zona estén involucrados en los actos de violencia. Dijo más bien que se trata de grupos extremistas que no están dispuestos a dialogar con las autoridades.

¿TERRORISMO?
Recientemente, en la comuna de Ercilla, también en La Araucanía, una gavilla de encapuchados entró en el fundo Santa Teresa, en donde se realizan instalaciones de torres de alta tensión. Armados con escopetas, trataron de prender fuego a un vehículo y redujeron al guardia. Se identificaron como guerrilla mapuche.

Estas mismas personas ingresaron al fundo Las Golondrinas, en donde robaron ganado. El dueño del predio, Jorge Borjeaud, los persiguió. Se agarraron a balazos. El agricultor quedó herido en la pierna.

La policía decidió colocar un puesto de resguardo en el terreno durante esta última semana.

Sin embargo, para los agricultores, este atentado podría haberse previsto e incluso evitado. El agricultor atacado es primo de Jorge Luchsinger, otro ganadero de la zona, cuyo fundo, el Santa Margarita, ha sufrido 23 ataques armados e incendiarios. Este lugar, distante a dos kilómetros del lugar del atentado, sí contaba con protección de Carabineros.

A la fecha, ya son varios los agricultores amenazados por los activistas mapuches de la Coordinadora Arauco Malleco. Tanto así que la gubernamental Comisión Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) negocia con varios de ellos para que vendan sus terrenos. La idea es comprar terrenos aledaños para entregárselos a las comunidades de la zona, entre ellas, las de Temucuicui. Complica al Gobierno la división que existe dentro de la comunidad mapuche, lo que impide avanzar en soluciones.

El diario "Austral de Temuco" asegura que las autoridades han detectado entre los activistas a gente con otros acentos, por lo que se teme que una instrucción de guerrilla.

El presidente de la Sociedad de Fomento Agrícola del Sur, Gastón Camiondo, pidió al Gobierno dejar de lado los discursos de que va a actuar al respecto. "Aquí estamos ante la presencia de un grupo paramilitar", sostuvo.

Estos reclamos y la nueva manera de operar --a punta de armas de fuego-- de las agrupaciones pro mapuches han obligado a que la policía fortalezca el trabajo de inteligencia en la zona.

El Gobierno ha presentado una querella contra quienes resulten responsables de estos atentados, amparándose en la Ley de Seguridad Interior del Estado. "Quisiera expresar mi enérgica condena al atentado incendiario en la Región de La Araucanía. Vamos a aplicar toda la fuerza y el rigor que nos confiere la ley", ha dicho la presidenta Michelle Bachelet.

Para el empresario agrícola Osvaldo Carvajal --quien ha recibido más de 52 atentados de parte de organizaciones mapuches en sus predios-- estas advertencias no son más que "pirotecnia comunicacional". Exigió, como lo han hecho sus colegas, que se aplique la ley antiterrorista a estas personas.

El ministro del Interior, Eduardo Pérez Yoma, llegó a la zona para dialogar con el empresario atacado, quien le pidió que intercediera ante la presidenta para que aplique la ley antiterrorista.

Aunque el ministro reconoce la complejidad del tema y la posible presencia de infiltrados, descartó esa posibilidad. Todavía se sigue considerando los ataques como hechos aislados aunque, el término de guerrilla mapuche que se atribuyen es motivo de preocupación.

Lo que piden los mapuches
La población mapuche habitó originalmente el sur del continente americano, a lo largo de territorios pertenecientes actualmente a Argentina y Chile. Ahora se sitúa principalmente en las regiones del Bío Bío, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, lugares de abundante vegetación y bosques preferidos por la industria forestal.

Los mapuches demandan la restitución del derecho de propiedad de los territorios que, aducen, les fueron despojados al crearse la República de Chile, en el siglo XIX. Consideran que en estos terrenos debe reconstruirse el territorio mapuche, según ellos, "usurpado por la fuerza" por el Estado. También exigen la revisión de las políticas de las empresas forestales que operan en el territorio que ellos reclaman como suyo.

Uno de sus principales dirigentes, Aucán Huilcamán, precisa que no es que quieran convertirse en un Estado independiente sino contar con un estatuto de autonomía administrativa y legal. Plantean como posibilidad el convertirse en un Estado federado. La manera de reclamar todos estos planteamientos se ha ido tornando cada vez más violenta. Los agricultores afectados esperan que el uso de armas de fuego por parte de los manifestantes sea la gota que rebalse el vaso.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook