Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

CLÁSICOS

El navegante

Andrés de Urdaneta. Se conmemoran 500 años de este cosmógrafo y marino que abrió la ruta entre Asia y América.

Nació Urdaneta en Villafranca de Oria, actual Ordizia, Guipúzcoa, España en 1508 y murió en México en 1568. Fue un destacado militar, muy ilustrado y de buena educación, que participó en diversas campañas europeas emprendidas por el ejército de Carlos V. Su fama le llegó por los descubrimientos que realizó en las aguas del Océano Pacífico. Por ellos, los expertos lo consideran entre los más notables navegantes y exploradores españoles del siglo XVI.

Urdaneta arribó a México en 1538, donde ejerció varios cargos oficiales, como los de corregidor y visitador. En 1553 ingresó como fraile en la Orden de los Agustinos con la intención de retirarse del mundanal ruido.

Felipe II volvió a dar impulso a los viajes de exploración y mandó expandirse por el Pacífico, especialmente hacia las islas Filipinas, bautizadas en su honor. Luis de Velasco, virrey de la Nueva España y encargado de estos nuevos viajes de exploración, informó al rey que Urdaneta vivía retirado en un convento. El monarca envió entonces una carta a Urdaneta solicitándole, por su amplia experiencia, ponerse al mando de una nueva expedición.

Urdaneta fue el primer español en mencionar la importancia del Japón ("Xapón") y en recomendar que el tornaviaje (el viaje de retorno de Asia a América) tuviera al Japón como una de sus escalas, dividiendo la travesía en tres: Filipinas-Japón, Japón-California, California-México.

Según el historiador José Miguel de Ramón Bosch, su especial valor radica en su capacidad de comprender el inmenso potencial de negocios que tenía esa ruta.

EL CANON DE
Antonio Fortunic Cineasta
41. Conversación en La Catedral
Mario Vargas Llosa
Una catedral de novela y la emoción de ver a mi país narrado por una de las mejores prosas del mundo.

2. La busca de Averroes
Jorge Luis Borges
Un cuento redondo y una reflexión sobre las insalvables limitaciones de nuestra imaginación.

3. La Divina Comedia
Dante Alighieri
La verdadera Biblia.

4. La balada del viejo marinero
Samuel Taylor
Coleridge
Con este hermoso poema Samuel Taylor Coleridge nos demuestra, una vez más, que el romanticismo fue algo más que mórbidos claros de luna.

5. En busca del tiempo perdido
Marcel Proust
El momento en el que la literatura y el psicoanálisis se dan un bello abrazo.

6. Veinticinco poemas
Constantino Cavafis (en la traducción de Joan Ferraté)
La bella y sensual esperanza de que Ítaca esté aun muy lejos.

7. Poemas
Santa Teresa de Ávila
Estos textos solo pueden describirse como la teología hecha erotismo, pasión, lujuria, poesía

8. La Odisea
Homero (en la traducción de Pope)
Alexander Pope sacó a la luz en 1725 esta versión de la épica griega transformada y engrandecida por las pompas y circunstancias inglesas.

9. Vox Horrísona
Luchito Hernández
Una reivindicación del hippismo y de sus enormes posibilidades líricas y metafísicas.

10. Fue ayer y no me acuerdo
Jaime Bayly
El cambio de la voz del narrador en las últimas páginas convierte una novela costumbrista en una enternecedora declaración de amor.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook