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Un centenar de narcos búlgaros presos en 2008 en Latinoamérica

8:14 | Más de 3.000 búlgaros llevan droga desde América Latina a Europa, ganando unos 1.000 euros por kilo

Sofía (EFE).- Un centenar de búlgaros han sido encarcelados en 2008 en América Latina al ser descubiertos como correos de droga para Europa, pero son miles los que dan ese arriesgado paso cada año, informó hoy la radio nacional búlgara (BNR).

Los detenidos son en su mayoría jóvenes, con antecedentes penales y, sobre todo, con escasos recursos financieros, que habrían sido reclutados por traficantes nigerianos que actúan en el país balcánico, según la cadena.

Más de 3.000 búlgaros transportan droga en sus estómagos desde América Latina a Europa, ganando unos 1.000 euros por cada kilogramo de cocaína que entregan, aseguraron el pasado noviembre fuentes de las fuerzas búlgaras de lucha contra el narcotráfico.

Esos 3.000 involucrados en el negocio del transporte de droga pueden hacer varios viajes al año, pero resulta difícil detectarlos debido a que cambian de identidad en cada ocasión.

Según dichas fuentes, los traficantes se ocupan desde hace años de esa actividad y los expertos afirman que el número de los "correos" aumentó en los últimos años.

La forma de actuar suele ser la de viajar por "turismo" a una de las cuatro principales capitales de destino -Estambul, Madrid, Barcelona o Bruselas-, desde donde emprenden viaje a América Latina.

Los "mulos" vuelan a Colombia o Perú, y una vez llegado al país latinoamericano tragan una cantidad de droga, escondida en condones o en guantes quirúrgicos.

Después suben a un avión destinado habitualmente a París o Madrid, donde les espera algún representante de la banda que recibe el envío para su posterior venta en Europa Occidental.

El "mulo" regresa después a Bulgaria sin su "carga" y con por lo menos 1.000 euros en el bolsillo, según las fuentes citadas.

Antes de viajar a América Latina, los correos de la droga reciben un curso de preparación de un mes en un centro improvisado en Europa y a cargo de un instructor con una experiencia de más de 30 viajes con droga en estómago.

El ejercicio principal es acostumbrarse tragar objetos del mismo tamaño de los que se utilizan para esconder la droga, sobre todo uvas o ampollas.

Los expertos afirman que es muy difícil reconocer un traficante en un aeropuerto internacional ya que se necesita un escáner que pueda encontrar la carga escondida.

Fuentes de los servicios de seguridad búlgaros, contactados por Efe en Sofía, explicaron que el peor momento para un traficante que transporta droga en su estómago es enterarse que su vuelo ha sido retrasado.

Entonces el "mulo" se pone nervioso porque corre un grave riesgo se "expulsar" la carga antes de lo previsto o que los jugos gástricos pueden dañar el embalaje de la droga escondida, lo que provocaría su muerte por sobredosis.

Lo que atrae la atención de la policía en los aeropuertos es que los "correos" suelen llevar consigo poco equipaje para un viaje largo cuyo fin son unas vacaciones.

Otro aspecto que pueda despertar sospechas es que durante el vuelo el viajero se niega a ingerir nada para no verse en apuros y expulsar la carga antes de llegar al destino.

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