El dominical

Generación Post: nueva narrativa peruana según Fernando Ampuero

El reconocido escritor brindará este domingo en El Dominical una aproximación al saludable momento de la literatura local

Generación Post: nueva narrativa peruana según Fernando Ampuero

(Enrique Congrains: detalle)

Este domingo en el suplemento El Dominical el escritor Fernando Ampuero traza un panorama de la nueva narrativa peruana bajo el acertado nombre de Generación Post. El artículo destaca a un grupo de autores que han publicado recientemente, algunos con mayor suceso que otros, pero que tienen en común el hecho de que “orbitan” alrededor del Facebook y las diversas redes sociales. 

     “Las redes sociales y el periodismo democrático se han apropiado del vocablo “post”, hasta hace poco solo prefijo de origen latino alusivo a una idea o hecho posterior, pero cuya más reciente acepción concierne a textos en redes sociales, foros y bitácoras de Internet. Escribimos un post movidos por simpatías o antipatías y, en el mejor de los casos, para compartir información o dar rienda suelta a una espontánea honestidad. Utilizo aquí dicho vocablo para designar a un grupo de jóvenes novelistas y cuentistas peruanos que, en la segunda década del siglo XXI, constituyen la más sorpresiva explosión de talento. Ellos, con sus publicaciones, traen una brisa refrescante que no se veía desde hace buen tiempo. La nueva narrativa peruana ofrece obras para todos los gustos, algunas ligadas a nuestra tradición literaria, otras no”, escribe Ampuero.

     Luego, agrega: “¿Por qué “Generación Post”? Porque se trata de autores que orbitan en Facebook. Personajes que prácticamente habitan en las redes, no importa si su lugar de residencia es el Perú o el extranjero. En ambos casos los sentimos cerca, debido a que viven expuestos e intercomunicados y, por consiguiente, los vemos a diario, sabemos qué piensan, qué leen y por dónde se mueven; conocemos a sus amigos, sus novias, esposas e hijos; nos enteramos adónde fueron de vacaciones o qué asuntos los conmueven o los indigestan; leemos los ensayos y artículos que nos recomiendan; somos testigos de sus malhumores, sus alegrías y su natural —y pregonado— narcisismo literario. Sabemos de sus afectos y de sus odios”.

     Lea el texto completo, este domingo en El Dominical.