El dominical

Antonio Pinilla Sánchez-Concha

Columna de opinión por Carmen María Pinilla, socióloga

Antonio Pinilla Sánchez-Concha

Antonio Pinilla Sánchez-Concha junto a su amigo Francisco Miró Quesada Cantuarias

El próximo 15 de junio se cumplen diez años de la partida de Antonio Pinilla Sánchez-Concha (1924-2006), pensador y realizador de importantes obras en el campo de la educación, del trabajo y de las relaciones humanas. Entre las obras emprendidas a lo largo de su existencia, la que sin duda más esfuerzo le significó fue la fundación de la Universidad de Lima, tarea que realizó con sus amigos Carlos Cueto Fernandini, Francisco Miró Quesada Cantuarias, entre otros. 
    Justamente, uno de sus libros —"Acción y conocimiento" (1964)— fue prologado por Cueto Fernandini, quien lo describió con estas palabras: “Filósofo y hombre de acción, pensador y hacedor, técnico y ministro de Estado, teórico de la educación y maestro, estudioso de las funciones de la universidad y al propio tiempo creador de universidades”. 
    Pinilla estaba convencido de que el esfuerzo educativo podía convertirse en motor de desarrollo y de bienestar social, satisfaciendo, de esta manera, las necesidades de progreso tecnológico y científico del país. También contribuyó en ello su experiencia como asesor en relaciones laborales de diversas empresas claves de la industria peruana, cuyos directivos apoyaron decididamente su proyecto.
    Todo este proceso creativo quedó registrado en su libro "Educación para el desarrollo nacional" (1964); y está, asimismo, resumido en dos artículos que, por entonces, publicó en "Scientia et Praxis", la revista que fundó como órgano de expresión de la Universidad de Lima. Un ideal que aparece simbolizado también en los inspirados versos que escribió para el himno de esta casa de estudios, cuya música compuso su hermano Enrique.
    Este miércoles su familia le rendirá un homenaje en la Biblioteca Nacional (sala SUM, a las 19:00, ingreso libre), con la participación de Carlos Borda, Alonso Cueto, Ramón Mujica, Amelia Pacheco, Diana Pinilla, Fortunato Quesada y la autora de estas sentidas líneas.