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Organización de conciertos
Veltrac Music - [VIDEO]

El nuevo escenario de los espectáculos musicales

Hoy el 90% de los ingresos de los músicos proviene de presentaciones en vivo, según Live Nation, la productora más grande de conciertos y eventos de entretenimiento. Esto sucede con las superestrellas y con los pequeños artistas independientes porque Internet -y la piratería- cambió por completo el negocio. Mientras que los ingresos globales de música en vivo son de US$ 25 mil millones, según la consultora IBISworld, a la menor venta de discos se suman los pagos por difusión de las canciones en plataformas digitales como Spotify o Apple Music.

 

En la medida que un artista tenga su catálogo musical en un sistema de streaming y sea más visible en giras de conciertos, mayor será su exposición y mejorará la comercialización de su trabajo. Solo en Estados Unidos los conciertos generan el 69.4% de los ingresos de la industria y han sido los eventos más lucrativos en los últimos cinco años. Pero en especial los conciertos promovidos por productores independientes en ese país han crecido más que el sector en general, según informó Billboard.

 

En el Perú ya no hay tantos megaconciertos como sucedió entre el 2008 y el 2011, aunque el mercado se mantiene atractivo. Por la contracción de la economía, el público se ha vuelto más selectivo y lo que sigue funcionando son los conciertos más especializados en un género musical: salsa, metal, rock indie, k-pop, entre otros. Y también otra modalidad de ingresos en el sector es organizar festivales que reunan a varios artistas nacionales o extranjeros. Las productoras intentan crear costumbre y fidelizar a su público.

 

Durante el boom de los conciertos se estandarizaron las normas de permisos y pagos tanto para las productoras grandes como las pequeñas, lo que en muchos casos afectó a estas últimas. Los impuestos representan del 20% al 30 % de la taquilla.

 

Encontrar un escenario adecuado para conciertos sigue siendo un problema en el país por la falta de coliseos cerrados (arenas). Los estadios quedan grandes para algunos conciertos porque no hay un espacio de mediana capacidad. Tampoco hay lugares para tres mil personas (donde está el público de las productoras especializadas), salvo alquilar una explanada y eso eleva los gastos. Para conciertos pequeños, faltan buenos locales de 500 a mil personas. Se suelen usar discotecas, pero hay gastos añadidos por la necesidad de acondicionar los espacios.

 

Hoy existe una productora de conciertos independientes, de pequeño formato, que ha logrado satisfacer a un mercado musical bastante exigente, en cuanto a organización y propuestas: Veltrac Music.

Veltrac Music
Veltrac Music
José Velásquez

"Si me hubiera podido clonar y conocer a un fondo de inversión hubiera hecho diez empresas", dice José 'Pepe' Velásquez, fundador y gerente de la productora Veltrac Music, durante una mañana agitada en su oficina. "Sigo viendo varias oportunidades en el entretenimiento, pero me han faltado manos". Por el teléfono debe resolver un problema con el local de un concierto. Por otro lado, le dicen que en unos minutos debe aprobar una información para lanzarla en redes sociales. Pero Velásquez se lo toma con calma. Ya lleva siete años con su empresa, que está muy especializada en organizar conciertos de bandas extranjeras, de un perfil independiente, no tan masivas para llenar el Estadio Nacional, pero con un público fiel que puede agotar 5 mil entradas. "Todo ha sido un proceso, esto es interminable, hasta que no sea uno de los productores más grandes en el Perú -y no sé si apunto a eso- voy a seguir aprendiendo", dice.  No es casual que el logo de Veltrac Music sea un chancho con alas.

El sueño de José Velásquez era ser baterista de sesión, grabar en estudios con cantantes famosos, no ser un baterista pelucón de una banda de rock. Y cuando todavía no dejaba la adolescencia se fue a Miami con la excusa de estudiar administración, porque su papá no creía en el rollo artístico, pero lo que más hizo allá fue estudiar batería y tocar donde pudiera, en cruceros, en locales de rock, con orquestas de merengue o grabando sonidos. Hasta que al fin terminó en la Universidad de Miami una carrera que se llamaba Music Business and Enterteinment Industries. Tuvo varios intentos truncos de armar una banda porque le molestaba que el resto no estuviera a su velocidad. Comenzar a producir tuvo que ver con su propio carácter, de ser proactivo, de querer que las cosas salgan como él las quería. "La producción musical fue una pasión que gradualmente afloró", cuenta. "No era solo la música lo que me gustaba sino todo lo que estaba alrededor".

Velásquez vivió 15 años en Estados Unidos hasta que decidió volver a Lima. A fines de la década pasada, en el momento del boom de los conciertos en el país, una disquera internacional le ofreció encargarse de un área nueva que relacionaba el márketing y la música. Estaba cansado de solo tocar, sentía que había cumplido con la cuota de ser músico, y que le tocaba seguir, pero desde otro ángulo. Luego fue manager de bandas como Bareto y Dengue Dengue Dengue y también comenzó Veltrac Music hace siete años. Tomó el nombre de una empresa que su padre, quien se dedicaba al rubro de la construcción, hubiera querido fundar con sus hijos: Velásquez Tractors. "No me arrepiento de haber vuelto, el tiempo me demostró que todo pasa por algo. Todo se acomodó. Es como si hubiera estado escrito".

Aunque sus gustos han pasado del pop al jazz, del funk a la música cubana y otros ritmos latinos, Velásquez desarrolló un gusto por todo lo independiente en la música. Se volvió fan de lo indie, que no es un género sino una forma de moverse en la escena musical, de ser antisistema, autogestionario, respondón ante la industria comercial. Y de lo indie rescató también la libertad creativa y el gusto por el diseño. "Siempre me he considerado un artista. Eso define quien soy como persona y le da sustancia a la empresa, una identidad a la marca". Todo lo indie estaba en su misma onda.

"No soy puramente un comerciante, Veltrac tiene una línea muy definida porque reúne mis preferencias, mis valores. No me pongo a pensar cómo hago plata de la música, no va por ahí, sino haría conciertos de reggaeton", señala. Los primeros eventos de Veltrac Music eran muy pequeños y pasaban como la actividad diaria de una discoteca. Hasta que con la llegada de bandas indies extranjeras decidió que la suya iba a ser la empresa que siguiera esa tendencia, porque se necesitaba una productora que atendiera a ese público, una generación de la que Velásquez también forma parte, un público que en la era digital consume música de otra forma.

En la ruta para traer artistas que toquen en Lima, Veltrac Music ha podido posicionarse entre agencias de la región y de otras partes del mundo que venden esos espectáculos. También Velásquez tiene socios y amigos productores en Chile o Colombia con los que arma giras para las bandas contratadas. Sus conciertos más grandes en Lima han sido los de Tame Impala, Foster the People y recientemente Phoenix. Aunque podría organizar el concierto de una banda más grande, quizá se estaría saliendo de su línea de trabajo, así que prefiere mantenerse con lo indie.  "Conozco mis límites por ahora, soy realista, voy a mi propio paso".

Sin embargo, Velásquez ya planificó un crecimiento financiero importante para el próximo año. "Para subir al menos una talla, porque hay una curva de crecimiento que ya toca acelerar", dice. Además de organizar conciertos y otros eventos musicales (al menos dos por cada mes), Veltrac Music representa en el mercado peruano a músicos extranjeros como los chilenos Gepe y Mon Laferte o la banda colombiana Monsieur Perine. También apunta a seguir relacionando a marcas con música. Velásquez dice que en el mundo corporativo la música está subvalorada y ayuda mucho ser muy profesional para que las empresas confíen. "Cuando les muestras datos, eres concreto y profesional detectan que hablas su mismo lenguaje y eso abre puertas a distintos negocios".

Hacer conciertos sigue siendo riesgoso. Puede ser muy rentable, no dar nada o ir a pérdida. Pero hasta cuando se perdió en lo comercial se ganaron cosas: experiencia, reconocimiento de marca, credibilidad entre la gente que va a los conciertos. "Por eso si un banco te da más intereses que hacer conciertos, pon tu plata en el banco", dice José Velásquez. "Loco no estoy, por algo sigo. Soy celoso con mi información financiera, pero puedo decir que la empresa está siendo lo suficientemente rentable para seguir creciendo. Yo vivo de la música".

 

✎ Escribe: Julio Escalante
✽ Fotos: Paola Flores y Facebook