La crisis llegó a los bares: en Bélgica piden agua en lugar de vino

La difícil situación en Europa se ha visto reflejada también en el consumo en restaurantes y bares en ese país

La crisis económica en la eurozona ha llevado a que el consumo en restaurantes belgas, que antes era alto, baje notablemente. Los clientes ahora son prudentes en el consumo de tragos y en las propinas. Si antes tomaban vino, cerveza o café, ahora prefieren tomar agua, según un informe de Canal N.

“No pienso en dejar mucha propina, no quiero pagar tanto por el vino, vengo a disfrutar por la comida solamente”, dijo una comensal.

La mesera de un restaurante buffet señaló que la baja ha sido evidente. Hace un año servía más de 400 copas de vino y vasos de licor en una noche. Ahora solo sirve alrededor de 220 vasos.

Antes de la comida siempre había una copa de vino, un vaso con tragos o una taza de café, ahora solo piden agua. Cada consumidor paga 22,5 euros por comida aparte de vino y tragos.