De tragos y cocteles: Arequipa, seco y volteado

La Ciudad Blanca seduce, atrapa y sus tragos no se quedan atrás. Conozca la historias de un sorprendente cuentacuentos, un bajativo con mítica tradición, una cerveza con nombre de ciudad y un extranjero innovador

De tragos y cocteles: Arequipa, seco y volteado

Por María Pía Barrientos

Por años, la gastronomía characata ha sido una de las niñas consentidas de la Ciudad Blanca, estandarte comestible de su cultura y tradición. Pero hoy Arequipa muestra también su mítica y poderosa identidad a través de un placer más líquido e igual de sublime.

Naveguemos juntos por las profundas y avasalladoras redes etílicas de los tragos arequipeños y conozcamos a algunos de sus más ilustres representantes.

HISTORIAS DE LICOR
Érase una vez, en un restaurante con nombre de morado fruto, un hombre hecho barman que narraba historias a través del pisco. Es que en Arequipa son los mismos tragos los que cuentan los relatos. Estos empiezan a susurrar en una lengua que al comienzo parece extraña, hasta que uno ingresa en las redes del alcohol y puede comprenderla a la perfección.

Así son los cocteles que prepara este barman apasionado, el cual sueña con piscos, volcanes y frutos characatos. Cada una de las creaciones de Jorge Amaya, barman del restaurante Chicha, es inspiración pura y 100% made in Arequipa.

“Te presentó a la Yiyina”, me dice mientras mira extasiado su obra, un coctel hecho de pisco macerado en papaya arequipeña. “Su nombre viene de una señora que falleció hace mucho tiempo. Ella tenía una huerta de papayas arequipeñas y fue una de las primeras en vender estas frutas. ‘La Yiyina’ se ponía una flor amarilla en el pelo. En el coctel hacemos una florcita con la parte última de la papaya, para recordarla”, cuenta Jorge.

Ahora viene el turno del Sabancaya, un poderoso coctel hecho a base de pisco, jugo de limón y sancayo, un energizante fruto. “Este es muy ácido y proviene de un cactus que crece en las alturas. Dicen que los arequipeños somos fuertes, el sancayo es como nosotros. El Sabancaya es un volcán en actividad y este coctel también lo es”, finaliza el cuentacuentos.

CON SABOR A TRADICIÓN
Hace más de un siglo, el andaluz Manuel Muñoz Nájar fundó, en el valle de Vítor (en Arequipa), una bebida hoy aclamada y digna representante del sabor de la Ciudad Blanca.

Este mítico licor de anís es considerado uno de los mejores complementos de comidas tradicionales arequipeñas. Dado el poderoso efecto de los platillos del lugar, no es raro que un bajativo con punche sea su mejor complemento.

Otro infaltable de las picanterías de la zona es definitivamente el ‘té piteado’ (mezcla de té y anisado). Este se consume tradicionalmente junto al popular desayuno arequipeño, que consta de adobo, chicharrón y pan de tres puntas.

Ahora es el turno de ella, quien se muestra tal y como es, accesible, jaranera, campechana. Se llama Arequipeña y desde 1898 esta cerveza es la invitada infaltable de la rumba characata. Imposible no mencionarla.

ZIGZAGUEANTE VIAJE
Hace 15 años que llegó a la Ciudad Blanca y desde hace 10 tiene su restaurante, el conocido Zig Zag. Además de presentar una atractiva carta, Michel Hediger deleita con sus tragos ‘power’. ¿El engreído de la casa? Un potente macerado de sauco y pisco. Según Hediger este fruto crece en las alturas. El resultado es un potente coctel.

Tras una turbulenta, pero muy satisfactoria travesía espirituosa culmina este viaje. Así es que si está por Arequipa, no dude en probar usted mismo el sabor de los tragos characatos. Bebidas que puede tomar como desee, a sorbos o de un solo tirón: seco y volteado.

¿A DÓNDE IR?
Zig Zag. Calle Zela 210. Teléfono: (054) 206-010.

Chicha. Av. Santa Catalina 210. Teléfono: (054) 994189060.