Hablan los cocineros: ¿Qué es lo que más comemos los peruanos?

Cucho La Rosa, Coque Ossio, Flavio Solórzano, Mitsuharu Tsumura y José del Castillo aportaron a este ránking

Hablan los cocineros: ¿Qué es lo que más comemos los peruanos?

La mayoría de los peruanos somos comelones. Y no solo eso, elegimos un plato especial dependiendo del momento. Así, tenemos comida para celebrar, para compartir o para enamorar.

La revista “Somos” consultó con los cocineros Cucho La Rosa, Coque Ossio, Flavio Solórzano, Mitsuharu Tsumura y José Del Castillo para elaborar una lista de los platos que más comemos los peruanos.

PARA CADA DÍA
Si se trata de antojos del fin de semana, Solórzano habla de la pachamanca : “No nos importa que esté hecha en olla y no en la tierra, nos gusta. Porque al final del día solo recuerdas lo rico que sabían las habas y las papas sancochadas al vapor, el chancho que se deshace en la boca, ese choclo que concentra el sabor de un néctar, y lo bien que la pasaste bajo el sol”. En cambio Tsumura dice que lo clásico es pedir tres platos al mismo tiempo: el cebiche, la jalea y el arroz con mariscos.

¿Y para una cita? La pasta es la elegida de Ossio, quien asegura que una de sus características más resaltantes es que es muy versátil. Otra opción que no tiene pierde, y que está muy de moda, es la comida japonesa.

Una ocasión que también merece una comida especial son las cenas o almuerzos de negocios. “Normalmente elegimos una buena carne, porque la carne demuestra poder, es un signo de estatus. Una reunión de trabajo no se aleja mucho de la dinámica de una cita porque es un encuentro para convencer, para cerrar un trato, entonces hay que sorprender”, dice Coque Ossio. Además, el artículo señala que se trata de “una buena elección para lucirse con el maridaje y demostrar cuanto se sabe de vino (aunque solo sea lo que leímos en la etiqueta)”.

Después están las populares pichangas: “Sábado a la hora de almuerzo, como a eso de las tres de la tarde, voy a encontrar más de una mesa llena de amigos que piden a gritos un cebichazo. Vienen de su pichanga”, cuenta José del Castillo, de la Red. “Es como esos días en los que de pronto sale el sol y por alguna razón lo primero que pensamos es que queremos comernos un cebiche, es un vinculo que tenemos arraigado”, agrega Mitsuharu.

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