Javier Wong presenta hoy su libro “El mejor cebiche del mundo”

El dueño de Chez Wong hace un repaso por su vida y nos enseña que todos somos capaces de cocinar. La cita es a las 7 p.m. en la Feria Internacional del Libro

MARILIA PASTOR

Un metro cuadrado. Un cuchillo. Un lenguado. Y creatividad. Estos son los únicos ingredientes necesarios para que Javier Wong se pare frente a su mesa de trabajo y nos prepare el mejor cebiche del mundo, como bien lo reconoció el diario inglés “The Guardian” en el 2009.

Todo el que haya ido a su restaurante Sankuay, más conocido como Chez Wong, sabe que a su dueño no le gusta guardar secretos. Él prepara los platos a la vista del comensal. La honestidad es una de sus principales características. Ahora, él ha decidido compartir tanto el aspecto íntimo de su cocina como el de su vida.

Hoy a las 7 p.m., en la Feria Internacional del Libro, presentará su primera publicación “El mejor cebiche del mundo” que lanza la editorial Mesa Redonda. Junto con él, en el auditorio César Vallejo, estarán Mariano Valderrama, el presidente de Apega, y el periodista Jaime Bedoya. Ambos lo conocen desde hace varios años y reconocen sus habilidades culinarias. El primero llamándolo “maestro de maestros” de nuestro plato bandera; y el segundo el “San Pedro de los lenguados” pues no duda que hasta los peces le rezan.

“El fin es que se den cuenta de que todo el mundo es un cocinero. Lo que pasa es que hay cierto temor por algunas recetas difíciles; pero no tiene que ser así”, asegura Javier quien ha hecho de la simpleza sinónimo de su arte.

WONG ÍNTIMO
Su vida es prueba de lo que dice. De joven tuvo que aprender a manipular cuchillos y sartenes sin mayor preparación que el ver a su tío Daniel. Si de él aprendió a cocinar, de su madre aprendió la dedicación. “Mi madre se dedicó al trabajo al ser el sustento del hogar. De ella aprendí la continuidad y la fuerza”, recuerda.

Este hijo de un inmigrante chino y una peruana desea que, después de leer su libro, cualquier padre pueda preparar el almuerzo. “La célula familiar se reúne alrededor de la mesa y eso es muy bueno. Un país donde se congregan sin peleas ni discordias se hace una sociedad más fuerte. Te aseguro que si en la mesa de negociaciones del gobierno –con distintos sectores de la sociedad–se sirviera una comida, otros serían los resultados”.

Precisamente, Wong planea celebrar Fiestas Patrias sentado a una mesa junto con su familia. Su esposa Zoila será la encargada de armar el menú. En su hogar, como es tradición, se reunirá junto con sus hijos y el último integrante de su familia: su nieto Nicolás, su “nueva alegría”, a quien le dedica el libro. “Ojalá abrace la cocina. Hay que ver su comportamiento y la forma de poder atraerlo. Pero sea lo que sea mi nieto estoy feliz con él”. Javier tendrá que esperar unas semanas más cuando el pequeño pueda comer su primer cebiche. Entonces se enfrentará a su crítico más difícil.