Un novedoso y sano concepto de 'fast food' se desarrolla en Alemania

“Trabajamos mucho con verduras frescas, no usamos condimentos ni productos precocidos”, dice el dueño de un restaurante de este tipo en Berlín

Un novedoso y sano concepto de 'fast food' se desarrolla en Alemania

La comida rápida tiene mala reputación. Generalmente no se la considera sana, sino alta en contenido graso, azúcar o baja en vitaminas, especialmente cuando se consume durante períodos largos y excluyendo otros alimentos saludables. Pero… ¿quién es capaz de decir no cuando tiene prisa y tiene que comer por el camino?

NO TODO NEGATIVO
Un creciente número de restaurantes está marcando una nueva tendencia “fast food”: afirman que puede ser nutritiva y deliciosa sin necesidad de potenciadores de sabor, grasas ni muchas calorías (exactamente lo que hace que sus consumidores tengan mala conciencia). A veces, no hay tiempo suficiente para cocinar o hacer una pausa para comer, y en esas situaciones optar por comida rápida no es necesariamente malo.

“La comida rápida es frecuentemente muy dulce, muy salada, muy grasienta y usualmente baja en fibras”, señala Elfriede Leichsenring, experta en dietas de una clínica de Alemania. Pero la dietista no se opone al consumo ocasional de patatas fritas, hamburguesas y otro tipo de cómida rápida tradicional siempre y cuando esto no sea frecuente ni el único tipo de alimento para una persona.

EJEMPLOS SANOS
Ahora hay restaurantes que demuestran que la comida rápida no es necesariamente poco sana. Un ejemplo es un restaurante ubicado Berlín llamado “Auf die Hand – Feinstes Fast Food”. “No vendemos nada frito, solamente comidas que son preparadas rápidamente”, indicó el dueño, Stefanie Arnan. “Trabajamos mucho con verduras frescas, no usamos condimentos ni productos precocidos y utilizamos alimentos congelados solamente si lo necesitamos.”

Las sopas forman parte de buena la comida rápida hecha en casa. Son fáciles de hacer, almacenar y pueden ser combinadas con ingredientes frescos para hacerlas más interesantes.

“Para asegurar que puedan ser preparadas rápidamente, los ingredientes deben estar cortados lo más pequeño posible”, señaló Oliver Schneider, propietario de la escuela de cocina Oliver’s Cooking School en Alemania. La sopa de calabaza, por ejemplo, puede prepararse con calabaza Hokkaido cortada en piezas pequeñas para reducir el tiempo de cocción. Para añadirle un toque de exotismo se usan ingredientes como leche de coco, pimienta de cayena, jengibre y nuez moscada.

Otro plato de preparación rápida son los rollitos. La clave para cocinarlo es encontrar la masa envasada en el supermercado. Puede rellenarse con queso de cabra y bananas salteados, explicó Schneider. Para servirlo, miel y salsa de soja.

RÁPIDOS Y SANOS
“Es importante diferenciar la comida rápida de comida basura”, manifestó Schneider. Mientras que la comida basura como hamburguesas, patatas fritas y la pizza son alimentos poco saludables si se consumen durante largos periodos de tiempo, la comida rápida es simplemente algo rápido. Un factor determinante es que no tenga muchos ingredientes y condimentos. Con cinco a seis componentes es suficiente.

Unos pocos platos diferentes en grandes cantidades es el lema de un restaurante de Hamburgo llamado “Edelcurry”. Joerg Klatte también ofrece mayonesa con trufa y curry con champagne, pero “lo elegante es nuestra norma”, agregó Klatte, quien desea distinguir su establecimiento de otros restaurantes fast food. Antes de abrir su local, dirigía gimnasios, por lo que no quiere ofrecer comida rápida que no sea sana.

Su receta de salchichas al curry es secreta, pero hecha exclusivamente con carne de vaca que tiene sólo un 20 por ciento de grasa. Las salsas de curry (con maní satay y mostaza con miel) fueron desarrolladas con la ayuda de un cocinero gourmet. Y para las papatas fritas evita las congeladas.


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