¿Qué se sirvió en la cena con la que Obama agasajó a Angela Merkel?

Hace dos días, el mandatario estadounidense llevó a la canciller alemana al restaurante más glamoroso de Washington

¿Qué se sirvió en la cena con la que Obama agasajó a Angela Merkel?

El atún, el solomillo y, como no podía ser de otra manera, el pastel de manzana fueron las estrellas de la cena de Estado con la que el presidente de EE.UU., Barack Obama, homenajeó a la canciller alemana, Angela Merkel.

La cena culminó una visita oficial en la que la Casa Blanca no escatimó en detalles. En ella Obama entregó a Merkel la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo honor que se concede a un civil en Estados Unidos.

El aperitivo, que se ofreció en la Rosaleda de la Casa Blanca, estuvo amenizado por la música del artista James Taylor y la Orquesta Sinfónica Nacional, informó hoy la residencia presidencial.

EL MENÚ
El menú rindió homenaje a los orígenes de los dos líderes y tiene como tema la cosecha de la primavera. Así, el primer plato fue una ensalada jardinera confeccionada con verduras procedentes de la huerta de la primera dama de EE.UU., Michelle Obama, en los jardines de la Casa Blanca.

Como aderezo se emplearon nueces pecanas gigantes procedentes del estado de Georgia y una vinagreta dulce en la que se empleó miel del panal de la huerta presidencial.

Le siguió un picadillo de atún a la tártara sobre galletas de centeno, al que acompañaron una ensalada de guisantes tiernos, zanahorias en salmuera con aceite de mostaza y láminas de jamón sobre crujiente de jengibre.

El plato principal fue un solomillo acompañado de ravioles de cangrejo azul de la cercana bahía de Maryland, sobre un lecho de puré de cebolla salvajes de Virginia Occidental.

En homenaje a Alemania, el postre fue pastel de manzana al estilo alemán, con cobertura de queso topfen y pasas, acompañado de “schlag”, la tradicional nata montada no endulzada germana. Como vajilla se seleccionó la vajilla Bush, indicó la Casa Blanca.

La cena de Estado, la cuarta que ofrece la Administración Obama tras las dedicadas a India, México y China, tuvo lugar dos días después de que Obama llevara a Merkel a cenar a uno de los restaurantes más ostentosos de Washington, 1789, que recrea el ambiente de una antigua casa de postas y ofrece un menú de cocina moderna estadounidense.