¿Quién será el sucesor de Ferrán Adrià?

El cocinero español cerrará las puertas de El Bulli en julio de este año. ¿Se trata del fin de una época? El periodista gastronómico ‘Caius Apicius’ nos da su opinión

¿Quién será el sucesor de Ferrán Adrià?

Este año se retira, al menos del contacto diario con el público, el hasta ahora sumo pontífice de la cocina mundial, Ferrán Adrià, y parece que el tiempo de “sede vacante” va a ser largo. Al menos, esa impresión ha dado lo vivido estos días en Vitoria (al norte de España), donde cada año se dan cita algunos de los mejores chefs del mundo.

Máxima expectación para asistir a la cena inaugural, en la que oficiaba el considerado actualmente número uno del mundo, el danés René Redzepi. Al final, división de opiniones. Cocina creativa, sí, y muy natural, pero no demasiado emocionante. Formalmente correcta, eso sí. Pero para suceder a Adrià no basta con eso.

LO QUE SE VIENE
La verdad es que la cocina está cambiando, y lo que hemos vivido hasta ahora ya no vale más que como experiencia. El futuro, si la crisis dura, será muy distinto. En todo.

La pauta, como siempre, la marca Francia: adiós al gran restaurante, al clásico templo de la alta cocina a precios imposibles. No hay público. Sí lo hay, en cambio, para restaurantes más accesibles, con buena cocina, pero con menos parafernalia, con producto más próximo, un poco en plan de tapas a la española.

Producto más próximo. Pues sí, parece que se está volviendo a la llamada “cocina de proximidad”, basada en materias primas producidas en el entorno geográfico del restaurante y consumidas solo en su temporada. Esto era lo que había antes, y ahora ha mejorado, porque la gama de productos es mayor.

Las cosas van a ponerse duras. En Occidente ya hay más gente que llena su frigorífico de platos precocinados y congelados que gente que cocine en su casa. Y esto es gravísimo: solo comiendo bien a diario se puede apreciar justamente la cocina de un restaurante.

Y, por otro lado, hay que reconocer que la cocina que parecía que iba a arrasar, la cocina de muy alta creatividad, imaginativa, pues no ha arrasado, solo ha convencido a un sector muy minoritario del público.

La gente habla, sí, de Adrià, de Redzepi, de Blumenthal, pero luego sale a comer fuera y busca restaurantes de cocina basada en el buen producto, sitios en los que sabe lo que come y no le invitan a comerse un concepto. Todavía hay quien insiste en ello, pero esa cocina tiene sus días contados.