Fusión de sabores: turrones con ají limo, zapallo loche y miel de camu camu

Un grupo de estudiantes utilizó la receta original y le incluyó ingredientes versátiles y a la vez osados

(elcomercio.pe)

MARTÍN ACOSTA GONZÁLEZ (@martiacosta)
Redacción Online

Cuando Josefa Marmanillo, mejor conocida como Doña Pepa, pensó en el turrón, no imaginó que 300 años después su creación sufriría tantas variantes. La receta original se respeta y de hecho son muy pocos los que se animan a probar e innovar, un dulce diferente al concebido por la morena del siglo XVIII.

Sin embargo, eso no ha impedido que algunos jóvenes chefs le impriman a la receta un sello personal utilizando ingredientes mucho más osados. Hoy los pequeños ajustes no pasan por combinar la kiwicha, la cañihua y quinua con la masa de harina. En estos días el tema pasa por incorporar zapallo loche, miel de camu camu, maca e inclusive ají limo.

Los alumnos del instituto D`Gallia presentaron más de una veintena de turrones, salpicados de ingredientes versátiles, oriundos de nuestro país y por supuesto que de buen sabor. Guido Gallia, director corporativo de la escuela de gastronomía, señaló que “los estudiantes han respetado la idea y el concepto original” añadiendo tonos y toques diferentes.

FUSIÓN
Así, Mario Caballero presentó un turrón de zapallo loche y miel de higos. “El loche le da una textura más arenosa, más compacta y un sabor particular. Además, el higo al ser combinado con limón tiene un parecido al emoliente. La idea original era hacer una miel parecida a los anticuchos y ahí se me ocurrió ponerle loche”, dijo.

Letty Gómez utilizó una base de camu camu para crear su miel, un sabor ácido que fue rebajado con azúcar, mientras que la masa que incluye plátano verde tuvo que ser sometida a un proceso previo. “Buscaba crear una receta que sea muy amigable con los niños”, comentó la joven.

Juan José Peña creó uno con harina de maca y lúcuma con una miel rica en especias. “La maca además, se utiliza para la decoración, se acaramela dándole un toque muy simpático”. Por su parte, Pablo Toshio propuso quizá el más atrevido al utilizar ají limo confitado, al que le quitó un poco de picante.

Toshio incluyó también harina de alcachofa y miel de agua de rosas, un macerado que necesita de tres a seis meses para alcanzar su sabor ideal.

¿Te animarías a probar uno de estos turrones?