Moby comió productos peruanos orgánicos durante toda su estadía

Para un vegano como él, puede ser muy difícil encontrar un sitio dónde alimentarse. Por suerte él encontró un almacén de comida orgánica

Moby comió productos peruanos orgánicos durante toda su estadía

Orgánico significa 100% natural. A los vegetales no se les apresura el crecimiento con químicos, ni se les echa pesticidas. Se respeta el proceso natural. Y Moby quedó encantado con su hallazgo en Miraflores.

El AlmaZen es un restaurante donde la comida es orgánica. Esto significa que todos los ingredientes que utilizan no han pasado por procesos que los alteren y utilizan muchos productos nativos.

“Él vino el miércoles en la noche, directamente del aeropuerto”, cuenta Mariella Matos quien junto con su esposo Henry Vera crearon hace un año esta propuesta.

UNA NOCHE ORGÁNICA
El artista quedó muy satisfecho con lo que se llevó a la boca. “Comió con su grupo y se quedaron hasta tarde. Estaban felices”. Mariella Matos cuenta que él no cambió la carta. Como vegano, Moby sabe que uno come lo que hay disponible, no se puede forzar. “Yo no puedo darle fresas ahora porque no hay fresas, él es orgánico, sabe cómo nuestra filosofía”.

Y el músico, como cualquier otro comensal, pidió la carta en ese restaurante que tiene un certificado que respalda que todos sus productos son orgánicos y, según sus dueños, es el único de este tipo en Latinoamérica.

Esa noche, comió pimientos rellenos con quínua y olluquito, tamalito de arroz integral y le encantó el jugo de maracuyá (se tomó dos vasos).

PLATO REPETIDO
Moby quedó tan satisfecho que regresó al día siguiente y almorzó un timbal de quínua negra, con mayonesa de almendras, palta, mango y rocoto; y pastel de choclo con alcachofas, crema de brócolí y quínua. Él pidió que se le sirviese lo mismo en la noche del concierto (jueves), en el camerino.

Y, como si fuera poco, el músico pasó por El AlmaZen en su camino hacia el aeropuerto, hoy viernes en la mañana. Él mismo bajó de la camioneta con una bolsa de tela para recoger la comida que Mariella había preparado y aprovechó para agradecerle por una deliciosa y sana experiencia culinaria a la pareja que comparte su misma filosofía.

A DÓNDE IR
El AlmaZen:
Recavarren 298, Miraflores