Mucho por hacer: solo el 1% de negocios culinarios invierte en tecnología e infraestructura

A pesar del consagrado ‘boom’ de nuestra gastronomía, aún tenemos retos muy grandes por afrontar para que esta se consolide en todos sus rubros

Mucho por hacer: solo el 1% de negocios culinarios invierte en tecnología e infraestructura

Actualmente nadie duda que nuestra comida sea una de las mejores en el mundo. Sin embargo, ¿qué ocurre con todo el proceso que existe detrás de su preparación? ¿Estamos invirtiendo para asegurar su calidad, infraestructura y tecnología?

Según Gustavo Cruz, consultor en equipamiento y maquinaria para hoteles y negocios de cocina consideró que para asegurar que esta actividad económica no sea sólo un “boom” pasajero, hay que trabajar en el mantenimiento del insumo, dado que sin tecnología este se perjudica. De igual manera, señaló que hay que implementar en infraestructura, para brindar áreas de servicio cómodas y eficientes, tanto para los clientes como para los trabajadores.

“La culinaria, la infraestructura y la tecnología son la base de la gastronomía, y en el Perú hace falta todavía trabajar en ello”, señaló el consultor, quien orientará personalmente a los interesados en la Octava Feria Hoteles & Cubiertos, a la agencia Andina.

En ese sentido, advirtió que el uso de hornos combinados, batidores y máquinas para lavar vajillas es mínima en el Perú y no llega ni al uno por ciento, en comparación los países desarrollados en donde el uso de estos equipos es obligatorio. En Sudamérica Brasil, Argentina y gran parte de Chile los utilizan en un 50%.

Además, sostuvo que en infraestructura estamos en líneas generales muy mal, a excepción de pocos restaurantes cinco tenedores, hoteles cinco estrellas y franquicias peruanas en el extranjero.

“La construcción de restaurantes debe hacerse con materiales adecuados, fáciles de limpiar, no contaminantes, además de tener un buen diseño. Tampoco hay normas que establezcan especificación de equipos ni materiales que se deben usar. En los restaurantes, en general, se trabaja muy poco o nada en control de temperaturas para mantener los alimentos con el frío o el calor adecuados”, anotó.

Finalmente, Cruz advirtió que: “si queremos una gastronomía competitiva, moderna y que respete las normas de higiene alimentaria mínimas entonces debemos aplicar la tecnología que nos permite asegurar los procesos y salubridad de nuestros clientes”.