Conozca a la picaronera ganó el Cucharón de Plata en la Feria Dulce Lima

A pesar de la distinción, doña Carmen Canales Ortega considera que el mejor premio para ella es que los clientes disfruten su sazón

Conozca a la picaronera ganó el Cucharón de Plata en la Feria Dulce Lima
*Por Andrea Chávarry Sotomayor* Carmen Canales es una mujer de estatura pequeña, pero en ella se cumple aquel dicho de que lo mejor viene en frasco chico. Sus manos, acordes con su diminuta figura, dejan entrever la poca vanidad aplicada en ellas a cambio de toda una vida de flirteos y romances con la preparación de postres. Y el sacrificio valió la pena. En diciembre, ella se convirtió en la ganadora de la Feria Dulce Lima, organizada por el concejo capitalino, y se hizo acreedora del peleado Cucharón de Plata. *¿Cómo se siente después de haber ganado este premio?* Estoy muy feliz. Al inicio se me cruzó por la cabeza la idea de que en realidad podía ganar, pero luego dejé de pensar eso porque, en verdad, no me parecía modesto. *Me imagino que estaba ansiosa por participar en este concurso…* En realidad la que me inscribió fue mi comadre, quien ganó en la misma feria el premio al postre innovador con el suspiro de guanábana. A mí nunca me ha gustado salir en público ni alardear de mis dotes culinarias, por eso ella no me dijo nada. Cuando me enteré, no me convenció la idea, pero luego accedí. *La pregunta que todos se deben hacer, ¿cuál es su secreto?* El jurado me hizo la misma pregunta, pero en realidad no tengo ningún secreto, simplemente hago los picarones al momento. *Entonces, dígame, ¿cómo hace usted sus picarones?* (Risas) ¡Ay, señorita, eso no es cosa del otro mundo! La gente siempre me pregunta lo mismo y yo le contesto: 1 kilo de harina, 1/4 de kilo de camote, 1/4 de kilo de zapallo, 50 gramos de levadura, esencia de anís, una pizca de sal y dos cucharadas de azúcar. Como dije, la diferencia es que todo lo hago al momento, una o dos horas antes de vender. *¿Y por qué cree que ganó el Cucharón de Plata?* Siempre he tenido en cuenta la lección que me enseñó Eva, mi madre: “Cocina como si tú fueras quien se lo va a comer. Si lo vas a hacer mal, mejor no hagas nada”. Para mí el premio no es que me hayan dado el Cucharón de Plata, sino que la gente me diga que mis postres son deliciosos. *¿Cómo le nació esta afición por la repostería?* Fue todo por mi madre (suspira y brotan lágrimas). Mi padre falleció cuando yo tenía 5 años, entonces mi madre empezó a vender afuera de mi casa picarones y anticuchos. Yo la ayudaba y de ella aprendí todo lo que sé. *¿Siempre se ha dedicado a la repostería?* Soy trabajadora social del Ministerio de Salud desde hace 25 años, pero desde pequeña vendía comida con mi madre y, con los años, tomé la posta. Antes de que falleciera me impulsó a entrar a un concurso de postres y fue ahí que pude iniciar un negocio propio. *¿Y ganó aquella vez?* Sí, en el año 2000 con el picarón y el anticucho. Fuimos varias las ganadoras que obtuvimos los puestos de la alameda Chabuca Granda en Barranco. Estuvimos ahí por siete años, ahora tenemos una feria llamada Festival Gastronómico Barranquino que atiende los sábados y domingos en la calle San Martín. *¿Nunca se animó a vender otro tipo de comida?* Claro, una vez me arriesgué a vender platos criollos. Tenía miedo de que no me fuera bien en la venta, pero felizmente fue todo lo contrario. *Yo creo que usted es muy modesta, ¿qué opina su familia de su sazón?* (La familia ríe y asiente con la cabeza) Bueno, se hace lo que se puede. Además, en mi hogar todo se prepara con batán, como se hacía antiguamente; es decir, molemos el comino, la pimienta, los ajos, etc. Eso le da un sabor distinto a las comidas. *Es un hecho que usted conquistó a su esposo por el estómago…* (Risas) Al inicio, mi mamá no consentía que saliera con él, por eso yo le llevaba algún plato preparado por mí a escondidas. A él le encantaban, pero no le decía que yo lo había hecho. *LA ANÉCDOTA* “Cuando ayudaba a mi mami en la venta de sus platos, yo sabía hacer todo, excepto el orificio de los picarones. Ella solía decirme: “Tienes que aprender porque algún día no estaré más”. Cuando cayó enferma empecé a vender sola pero aún no sabía cómo hacer el agujero. El primer día estaba insegura y mi madre me dijo que todo saldría bien porque durante años la había observado. Ni bien llegué a mi puesto me pidieron una porción de picarones. Me puse nerviosa, pero recordé las palabras de mi madre y por primera vez pude hacerlo”. *LA FICHA* *Nombre: *Carmen Canales Ortega. *Profesión:* Trabajadora social del Minsa y picaronera. *Edad:* 51 años. *Trayectoria:* Nació en Lima. Desde los 5 años vendía, junto con su madre, anticuchos y picarones en un puesto frente a su casa. En el 2000 ganó el Festival del Sabor Barranquino y recientemente la Feria Dulce Lima.