El pollo a la brasa quiere ser el rey en el menú de los chinos

Los hermanos peruanos Eduardo y Marco Vargas ya tienen tres pollerías en China y esperan crecer con sus franquicias

El pollo a la brasa quiere ser el rey en el menú de los chinos

Patricia Castro Obando. Corresponsal

Las matemáticas no mienten: desde la inauguración de su primer restaurante de pollos a la brasa en China en noviembre del 2009, los hermanos Eduardo y Marco Vargas han abierto un nuevo local cada tres meses. Su plan es establecer seis locales propios en Shangái y empezar a vender la franquicia de Brasa Chicken en China y el resto de Asia.

Por lo pronto, ya han abierto tres tiendas orientadas al delivery y mantienen conversaciones con socios potenciales en otras ciudades chinas y hasta con inversionistas de Singapur. “Queremos tener nuestro centro en Shangái y extendernos por todo el país a través de la venta de franquicias”, dice Marco Vargas, quien está al frente de la cadena.

El público objetivo de las pollerías peruanas está formado por los residentes extranjeros, los empleados de oficinas y, en menor medida, la juventud local. En esta etapa del proyecto no les es posible enfocarse solo en la comunidad peruana en el país, ya que es muy pequeña, ni en el mercado estrictamente chino, porque tiene gustos tradicionales.

“El 70% de nuestras ventas son por delivery. Durante el almuerzo recibimos muchos pedidos de oficinas, mientras que en la cena abundan las llamadas de familias extranjeras. Pero también tenemos clientes fijos que nos visitan los fines de semana”, detalla el administrador. De los tres locales de los Vargas, solo el segundo es un restaurante familiar ubicado en un centro comercial.

Cada nuevo establecimiento debe medir 50 y 100 metros cuadrados y pagar un alquiler de 6.000 a 8.000 yuanes (US$900 a US$1.200), dependiendo de la ubicación. Además, para garantizar las ventas tiene que estar localizado en una zona donde exista alta concentración de inmigrantes, oficinas comerciales y residencias de extranjeros.

Además de promocionar un plato predilecto de la gastronomía peruana, el pollo a la brasa se presenta como una alternativa a la pizza, otro negocio por delivery muy rentable en China. “Nuestros competidores directos son McDonald’s, Burger King y KFC, por eso nos vendemos como una opción más saludable y sabrosa”, dice Marco.

LA META: FRANQUICIAS
Los Vargas van a replicar el mismo formato que utiliza Subway, que tiene 165 tiendas en China. El precio de la franquicia de Brasa Chicken es 10.000 dólares y la licencia se extiende por diez años. “Con este pago se adquiere el sistema Brasa Chicken, el derecho de usar la marca, 12 semanas de capacitación, la información sobre el diseño de interiores, el equipo y otros detalles, además del soporte de márketing”, cuenta.

Entre otros beneficios, los nuevos locales se agregan a la página web de su negocio y pueden usar el centro de atención de llamadas (‘call center’). “También tenemos un grupo humano que formamos y lo mudamos a cada tienda que abrimos. Cuando tengamos un franquiciado podemos prestarle este equipo para que lo ayude en sus inicios”, agrega Marco.

Según explica, el sistema es simple, fácil de manejar y no necesita una alta inversión. “Para abrir una tienda pequeña basta tener US$50.000 en promedio porque está orientada al delivery. Un restaurante requiere el doble. Nuestros locales alcanzan ventas mensuales de 120.000 a 160.000 yuanes (US$18.000 a US$24.000)”, revela.

Al nuevo dueño de un local, Brasa Chicken le ofrece cuatro semanas de prácticas en una de las tiendas establecidas antes de iniciar sus operaciones propias. Lo ideal es que la franquicia la adquiera una pareja o dos amigos, ya que al menos uno de ellos debe trabajar a tiempo completo durante los primeros seis meses. Marco subraya: “La marca es de nosotros y el negocio es de ellos, pero queremos que funcione”.

SEPA MÁS
Nuestra cocina arrasa en el mundo
A fines de junio abrió el primer local de Tanta en Madrid. En el 2007, se inauguró en la capital española un restaurante Astrid y Gastón, también franquicia de Gastón Acurio.

Otros negocios del chef peruano también se encuentran en Chile, Bolivia, Brasil, Panamá, Venezuela y Estados Unidos.

La franquicia de Pardo’s Chicken opera hoy en Chile, México y Estados Unidos.

En el 2006, Bembos abrió su primer local en el extranjero, nada menos que en la India. También tiene otro en Guatemala.

El negocio de comida China Wok tiene presencia en Ecuador, Panamá, Costa Rica, El Salvador y Guatemala.

Según Gastón Acurio, en el extranjero se paga entre US$40 y US$80 por consumo de platos en un restaurante de comida peruana.

EL DATO
Un combo familiar en Brasa Chicken cuesta US$19 e incluye un pollo de 1,5 kilos, papas fritas y ensalada. Tienen combos personales y para fiestas.