Restaurante en Pacasmayo le rinde culto a Alianza Lima

‘Chino’ Beto atiende las mesas de su local Siempre Luri vestido con la blanquiazul

Restaurante en Pacasmayo le rinde culto a Alianza Lima

RENZO GUERRERO DE LUNA

La semana previa a un clásico del fútbol peruano es complicada para José Gualberto Urquiaga, el popular ‘Chino’ Beto en su natal Pacasmayo.

Piensa en todo momento en la hora en que comienza el partido y recibe comentarios burlones de algunos comensales, pues como hincha de Alianza Lima no tuvo mejor idea que decorar su restaurante Siempre Luri con fotos del cuadro de sus amores, convirtiendo a ese rincón culinario en el más blanquiazul del norte.

Empezó hace 30 años en un corralón donde también funcionaba un estacionamiento. No sabía cómo llamarlo hasta que llegó un amigo de Lima quien le dijo que ese lugar se parecía al penal de Lurigancho: “aquí entra de todo, buenos, malos y mejores”. Luego lo cambió a Siempre Luri.

Dejó aquel lugar y pasó a la calle Daniel Carrión N° 25, donde hoy se saborea un delicioso sudado de chirlo, un espectacular arroz con mariscos o un insuperable cebiche de pulpo.

Por estos días de clásico, José Gualberto viste la camiseta que le regaló Donny Neyra. Como la atención es personalizada, él mismo atiende a sus clientes, quienes preguntan por la historia que tiene colgada con marcos dorados en todas las paredes del negocio. Él, feliz, cuenta su largo anecdotario.

“El clásico que más recuerdo es el 6 a 3 del 20 de mayo de 1995. En cada gol se me caían las lágrimas”, sostiene emocionado José Gualberto, quien refiere que cuando Alianza Lima perdía solía voltear sus cuadros, ya que no merecían ni siquiera ver comida.

COMEDOR DE LEYENDAS
También comenta que en esas mesas comieron glorias del fútbol como Chumpitaz, el ‘Cholo’ Sotil y el gran Teófilo Cubillas. En el podio de honor blanquiazul lo siguen Perico León y el goleador histórico Waldir Sáenz, que lo hizo sufrir pero también le dio la alegría de volver a ser campeón después de 18 años.

Mañana es el clásico y estos han sido difíciles para él. Pese a todo ha mantenido la misma generosidad. Han sido días de reflexión (y también de extraordinaria sazón).