El menú que la familia Obama le ofrece a sus invitados en la Casa Blanca

La Cena de Estado es un raro honor concedido solo a grandes personalidades. Durante el actual mandato solo se han organizado seis

El menú que la familia Obama le ofrece a sus invitados en la Casa Blanca

Las cenas de Estado que ofrece la Casa Blanca son tan contadas que los detalles son cuidados al máximo. Se trata de uno de los mayores honores que el presidente de Estados Unidos puede conceder a un mandatario extranjero de visita en Washington.

El actual inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, celebra hoy solo su sexta cena de Estado en los casi cuatro años de mandato que lleva, y lo hace en honor del primer ministro de Reino Unido, David Cameron.

De este modo, el ministro británico se unirá al exclusivo club de los agasajados, al que además pertenecen el primer ministro indio, Manmohan Singh; el presidente de México, Felipe Calderón; su par chino, Hu Jintao; la canciller alemana, Angela Merkel y el mandatario surcoreano, Lee Myung-bak.

LA CENA
Aprovechando que la primavera boreal parece haberse adelantado varias semanas en Washington, la cena de gala tendrá lugar en esta ocasión en los jardines de la Casa Blanca, bajo una gigantesca tienda de campaña ya instalada.

Horas antes del evento, Michelle Obama, dio un pequeño tour a un grupo de periodistas y de estudiantes por el recinto, donde junto a los chefs responsables del menú explicó cómo fue preparada la comida en una cocina “realmente pequeña” para una mansión tan grande como la Casa Blanca, dijo, mientras les dejaba probar el postre que más tarde ella misma tomará junto a su marido y los Cameron.

Los platos a degustar, elaborados con “ingredientes locales”, incluidos algunos recolectados directamente de la huerta iniciada en la Casa Blanca por Michelle Obama, pretenden ser un guiño a los lazos bilaterales.

EL MENÚ
Así, el plato principal es “bisonte a la Wellington”, una “combinación perfecta de las culturas británica y estadounidense” al usar una tradicional receta de Reino Unido para una carne muy característica de Estados Unidos, según el menú adelantado por la Casa Blanca.

Similar gesto incluye el postre, un budín de limón que “une sabores británicos y estadounidenses” y que incluye un tipo de manzanas que presuntamente también fue cultivado por Thomas Jefferson y George.

Pero en un evento en el que todo, o casi todo, pretende tener un segundo sentido, no solo el menú está destinado a destacar los vínculos entre los dos países separados por el Atlántico.

También la decoración y el mismo “tema central” de la cena, “el patio trasero de América”, están llenos de metáforas.

“Tradicionalmente, los patios traseros estadounidenses son lugares de encuentro y donde se recibe a amigos cercanos y a familiares. La relación especial entre Estados Unidos y Reino Unido hace que esta celebración ‘de patio’ sea netamente estadounidense”, reseñó la Casa Blanca.