Los amores del joven Barack Obama se confiesan en un libro

“Barack Obama: The Story” se sumerge en viejos romances del actual mandatario estadounidense. Retratan cómo fue su juventud cuando no conocía a Michelle Obama

Los amores del joven Barack Obama se confiesan en un libro

Los amores de juventud de Barack Obama han decidido hablar. Una nueva biografía del presidente de Estados Unidos reproduce ahora párrafos de sus cartas y diarios, en los que el mandatario aparece como un joven reflexivo en busca de sí mismo.

“Barack Obama: The Story”, del reputado biógrafo y periodista de “The Washington Post” David Maraniss, llegará a las librerías estadounidenses el próximo 19 de junio. Pero la revista “Vanity Fair” acaba de publicar un adelanto en su última edición, y el revuelo no se ha hecho esperar.

En el foco, un estudiante con crisis de identidad. Obama, a sus tiernos 20 años, acababa de pasar desde Los Angeles a la universidad de Columbia, en Nueva York, donde comparte un departamento con amigos. La calefacción y el agua caliente son un lujo escaso en su vida. “Llevaba una existencia muy asceta, demasiado seria para mi propio bien”, comentaba Obama sobre aquellos tiempos, en una entrevista de 90 minutos con su biógrafo.

LOS AMORES DE OBAMA
Una novia californiana le llevó a otros pensamientos. Alex McNear pasó el primer verano neoyorquino con “Barry”, un verano de largos paseos y conversaciones filosóficas. En las cartas que conserva, McNear constata lo importante que era ya entonces para Obama el tema de la libertad de voto. Y lo que le desconcertaba que sus amigos se dejaran llevar por el “mainstream”. “La única forma de superar mi sentimiento de aislamiento es absorber todas las tradiciones y clases”, escribe Obama a su novia.

En la Navidad de 1983, Obama conoció a Genevieve Cook, tres años mayor que él. Maraniss describe el romance con esta hija de un diplomático australiano como el más intenso de la juventud del mandatario. El presidente ya lo mencionó en su debut literario “Dreams From My Father: A Story of Race and Inheritance” (“Los sueños de mi padre: una historia de raza y herencia”).

“Era blanca, tenía el cabello oscuro… Su voz sonaba como el jugueteo del viento”, escribió Obama en sus memorias. Quería presentar a Cook de forma distante, confesó a su biógrafo. Pero Maraniss la buscó, habló con ella y leyó sus diarios.

En sus páginas, la joven incluso describe cómo era el dormitorio de Obama: una mezcla de olores “que denotan su presencia, vitalidad y costumbres sudor después de salir a correr, desodorante, humo de tabaco, pasas…” Días después de su primer encuentro fueron juntos a almorzar, y es muy posible que él cocinara, recuerda Genevieve vagamente en su conversación con Maraniss. “Después seguimos hablando en su dormitorio, y pasamos la noche juntos. Todo parecía inevitable”.

La joven pareja pasó a compartir casa, ducharse juntos, leer, cocinar. Pero Obama seguía siendo inaccesible para Cook. Cuando ella le decía que lo quería, él contestaba “gracias”. En su diario, la joven se pregunta: ¿Cómo es posible que alguien sea tan mayor con 22 años?” Comenzaron a sonar las campanas de alarma. “La calidez sexual definitivamente está ahí, pero el resto tiene afilados bordes y me resulta perturbador y siento que quiero apartarme de todo esto”, escribe Cook. “Esa calidez puede ser engañosa”.

En mayo de 1985, la pareja se separa. “Me pregunto si el distanciamiento de Barack viene de sus cicatrices emocionales, que le hacen difícil comprometerse”, apunta la desorientada novia. “Claramente, yo no era la persona que le fascinó. (­En algún lugar le espera esta mujer negra, ágil, hirviente y fuerte)”.

¿Y LA PRIMERA DAMA?
No se sabe qué opina del libro Michelle Obama. En cambio, el presidente recibió a su biógrafo durante 90 minutos en el despacho oval de la Casa Blanca para comentar sus indagaciones. “La esencia de este libro es la búsqueda de un hogar y una identidad”, afirma Maraniss, entre cuyas exitosas biografías figura también una de Bill Clinton. Su experiencia como hijo de madre blanca y un ausente padre negro oriundo de Kenia marcaron profundamente al presidente, añade.

Pero lo nuevo es el aspecto de las ex novias: “Siempre tuvimos curiosidad sobre la vida amorosa de Obama antes de Michelle”, afirma una columnista de “The New York Times”. Hasta ahora, Obama era su propio biógrafo y, pese a los otros libros sobre él, “Los sueños de mi padre” marcaron su imagen. Según el diario online “politico.com”, la Casa Blanca teme que la biografía de Maraniss pueda hacer tambalear esa imagen. Sobre todo, porque el autor ya anunció una segunda parte.