"El héroe discreto": lee el primer capítulo de la nueva novela de Vargas Llosa

Escritor peruano presentó en Madrid su primer libro desde su condecoración como premio Nobel de Literatura en el 2010

"El héroe discreto": lee el primer capítulo de la nueva novela de Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa presentó hoy en Madrid su nueva novela, “El héroe discreto”. “Me gustaría mucho morirme escribiendo”, afirmó.

La publicación saldrá a la venta este jueves. La literatura del nobel regresa al Perú 15 años después. Y el cuadro ya no es lo mismo.

Lee aquí el primer capítulo:

«Nuestro hermoso deber es imaginar que hay un laberinto y un hilo.»
Jorge Luis Borges
«El hilo de la fábula»

MARIO VARGAS LLOSA
“El héroe discreto”
Editorial Alfaguara 2013

CAPÍTULO I
Felícito Yanaqué, dueño de la Empresa de Transportes Narihualá, salió de su casa aquella mañana, como todos los días de lunes a sábado, a las siete y media en punto, luego de hacer media hora de Qi Gong, darse una ducha fría y prepararse el desayuno de costumbre: café con leche de cabra y tostadas con mantequilla y unas gotitas de miel de chancaca. Vivía en el centro de Piura y en la calle Arequipa había ya estallado el bullicio de la ciudad, las altas veredas estaban llenas de gente yendo a la oficina, al mercado o lle vando los niños al colegio. Algunas beatas se encaminaban a la catedral para la misa de ocho. Los vendedores ambulan tes ofrecían a voz en cuello sus melcochas, chupetes, chifles, empanadas y toda suerte de chucherías y ya estaba instalado en la esquina, bajo el alero de la casa colonial, el ciego Lucindo, con el tarrito de la limosna a sus pies. Todo igual a todos los días, desde tiempo inmemorial.

Con una excepción. Esta mañana alguien había pegado a la vieja puerta de madera claveteada de su casa, a la altura de la aldaba de bronce, un sobre azul en el que se leía claramente en letras mayúsculas el nombre del propietario: don felícito yanaqué. Que él recordara, era la primera vez que alguien le dejaba una carta colgada así, como un aviso judicial o una multa. Lo normal era que el cartero la desliza ra al interior por la rendija de la puerta. La desprendió, abrió el sobre y la leyó moviendo los labios a medida que lo hacía:

Señor Yanaqué:
Que a su Empresa de Transportes Narihualá le vaya tan bien es un orgullo para Piura y los piuranos. Pero también un riesgo, pues toda empresa exitosa está expuesta a sufrir depredación y vandalismo de los resentidos, envidiosos y demás gentes de mal vivir que aquí abundan como usted sabrá muy bien. Pero no se preocupe. Nuestra organización se encar gará de proteger a Transportes Narihualá, así como a usted y su digna familia de cualquier percance, disgusto o amenaza de los facinerosos. Nuestra remuneración por este trabajo será 500 dólares al mes (una modestia para su patrimonio, como ve). Lo contactaremos oportunamente respecto a las modalidades de pago.

No necesitamos encarecerle la importancia de que tenga usted la mayor reserva sobre el particular.

Todo esto debe quedar entre nosotros.

Dios guarde a usted.

Continúa leyendo la novela aquí.