Jóvenes artistas peruanos ganaron concurso de diseño gráfico en Madrid

Rosy Jungbluth Suárez, Jesús Zeballos Leguía y Gianpaolo Gaja Higa desarrollaron el Proyecto Orbe a favor de personas con discapacidad en la II Bienal Iberoamericana de Diseño de Madrid

Jóvenes artistas peruanos ganaron concurso de diseño gráfico en Madrid

Tres talentosos artistas peruanos lograron un importante reconocimiento en la II Bienal Iberoamericana de Diseño de Madrid. Gracias al desarrollo del Proyecto Orbe, Rosy Jungbluth Suárez, Jesús Zeballos Leguía y Gianpaolo Gaja Higa se hicieron merecedores del premio “Diseño para todos” en el concurso de diseño gráfico de la bienal.

La bienal, que reúne a destacados profesionales e instituciones del diseño de Latinoamérica, España y Portugal, galardonó al Proyecto Orbe por su interés por la inclusión de todas las personas por igual, sobre todo de aquellas con algún tipo de discapacidad.

El proyecto Orbe de los estudiantes egresados de Toulouse Lautrec busca la creación de mensajes, productos, entornos y servicios que sean accesibles por todas las personas, y –mediante tres instalaciones- inician una reflexión sobre nuestra ciudad y la forma en la que las personas con discapacidad la experimentan, intentando llevar cultura y mensajes a todos por igual para el desarrollo colectivo.

LOS TRES PROYECTOS GANADORES
Una de las instalaciones ganadoras es la llamada TUBO, que sería ubicada en el Campo de Marte en Lima. Las personas invidentes podrían leer cuentos o poesía (con el Método Braille) tal como lo harían las personas videntes, experimentar las mismas sensaciones y tener las mismas posibilidades.

Por su parte, el BOMBO fue concebida una esfera que en su interior piramidal contendría cuatro bajos, ocho parlantes de sonido, el suelo un bajo grande para generar mayor vibración y en las esquinas de la pirámide se proyectarían imágenes visuales que también contendrían lenguaje de señas, logrando así una efectiva interacción con las personas oyentes y no oyentes en un mismo festival de música vibrante.

El CUBO es la tercera de las herramientas de este proyecto. Permite mediante una especie de laberinto experimentar sensaciones de ceguera y sordera. Antes del ingreso, por un método de azar se le asignará a la persona ser ciego o ciego-sordo para lo cual contará también con un suspensor de ruidos.