Mario Vargas Llosa reconoció que no suele conmoverse como lo hizo tras su discurso en Estocolmo

A dos días de recibir el Premio Nobel de Literatura, nuestro laureado escritor tuvo un “ritmo frenético de actividades” en la capital sueca

(América Televisión)

El discurso que dio Mario Vargas Llosa el martes en Estocolmo ha sido muy comentado por su familia y diversas personalidades; pero recién hoy, el escritor peruano habló de la alocución que provocó lágrimas en él y en muchas personas que siguieron atentamente sus palabras.

“Me pareció que era una ocasión en la que uno tenía que hablar un poco de sí mismo, explicar las buenas cosas que me han pasado, referirme a las buenas gentes que me han rodeado y ayudado, sin las cuales, seguramente otra hubiera sido mi vida de escritor. Al final terminé yo mismo muy conmovido, cosa que la verdad no me suele ocurrir”, confesó Vargas Llosa.

A dos días de recibir el Premio Nobel de Literatura, el autor de “El sueño del celta” continúa con sus actividades a un “ritmo frenético” que, a pesar de tener esa característica, generan en él mucha satisfacción, porque cuenta con la compañía de sus seres queridos.

“El hecho de que estén aquí tantos amigos, parientes, celebrando conmigo, pues enriquece mucho la experiencia”, comentó al noticiero de TV “América Noticias”.

Ellos pudieron compartir hoy con don Mario un homenaje que le hizo el Instituto Cervantes en la ciudad sueca, un concierto sinfónico para los ganadores del premio Nobel, en el cual estuvo presente la princesa de Suecia, y una cena ya más relajada.