Portugal declaró dos días de luto nacional por la muerte de José Saramago

El escritor será incinerado el domingo en Lisboa. Sus restos se repartirán entre su pueblo natal, Azinhaga, y su casa de Lanzarote, en España

Portugal declaró dos días de luto nacional por la muerte de José Saramago

El Gobierno portugués declaró hoy dos días de luto nacional por la muerte de José Saramago, cuyos restos mortales, que son velados hoy en España, repatriará mañana un avión del Estado luso.

Reunido en un Consejo de Ministros extraordinario, el Ejecutivo del primer ministro José Sócrates declaró duelo nacional durante mañana sábado y el domingo para manifestar “el pesar” por la muerte del escritor, fallecido hoy en su casa de la isla canaria de Lanzarote.

“Saramago fue el autor portugués contemporáneo más traducido, con libros editados en todo el mundo”, destacó un comunicado gubernamental que recordó los premios literarios y los muchos honores nacionales e internacionales que recibió, entre ellos el Nobel de Literatura de 1998.

El escritor portugués, que en 1995 fue también distinguido con el mayor premio de las letras lusa, el Camoes, es “el principal responsable del reconocimiento internacional de la prosa en lengua portuguesa”, agrega el Ejecutivo luso.

La declaración de duelo nacional también subraya la singularidad de la creación literaria y la vasta obra del escritor, que “ennoblecen la lengua y la cultura portuguesa” y que se expresan en una rica producción como novelista, poeta, dramaturgo, cronista, crítico, traductor y periodista.

Saramago fue además un “ciudadano de reconocida conciencia política y cívica”, afirma el Gobierno portugués, en cuya representación viaja esta noche a España la ministra de Cultura, Gabriela Canavilhas, para acompañar los restos de regreso a su país natal.

SERÁ INCINERADO
La Fundación José Saramago, con sedes en España y Portugal, informó de que una vez en Lisboa el cuerpo del Nobel será trasladado en un cortejo fúnebre al Salón de Honor de la Alcaldía de Lisboa, donde permanecerá hasta el domingo, cuando será incinerado en el cementerio del Alto de San Juan de la capital lusa.

Fuentes familiares del escritor anunciaron que sus cenizas se repartirán después entre su pueblo natal, Azinhaga, en la zona central de Portugal, y su casa de Lanzarote, donde quedarán enterradas junto a un olivo.